Audaz, impulsiva y un imán para los problemas, Juliana Fiori no era otra simplona señorita inglesa más. Se niega a vivir según las reglas de la sociedad: dice lo que piensa, no le preocupa conseguir la aprobación de nadie y puede lanzar un puñetazo con notable puntería. Su escandalosa naturaleza la convierte en el objeto preferido de todos los chismorreos londinenses… y justo en el tipo de mujer que el duque de Leighton quiere mantener bien lejos de su persona. Lo ultimo que Simon Pearson quiere en su ordenada vida es un escándalo. El duque de Leighton está demasiado centrado en mantener su título libre de toda mácula y sus secretos, a salvo. Pero cuando descubre a Juliana escondida en su carruaje una noche a altas horas de la madrugada, poniendo en peligro todo lo que él aprecia, jura enseñar a la insensata beldad una lección de decoro. Pero ella tiene otros planes: quiere dos semanas para demostrar que incluso un duque imperturbable no está exento de la pasión
Última entrega de esta trilogía que nos narra las peripecias de la hermana de los gemelos St. John, Juliana, y sus intentos de romance con Simon, el duque.
Una de las cosas buenas de las sagas es que te permiten conocer a los personajes secundarios que luego tendrán su propia historia. Aunque como no, se les conozca de refilón y no veamos como son realmente hasta que no adquieren protagonismo.
En la primera entrega, Juliana se presenta en casa de sus hermanos como la hija de su descarriada madre, medio italiana, hija de un padre no noble, con una madre que provoco escándalos por doquier, la joven no lo tiene fácil para encajar en la estricta sociedad londinense. Sobretodo porque nadie da un duro por ella, todos la ven como una versión más joven de su madre, están esperando que ella cometa un grave error, forme un escándalo y así darle de lado definitivamente. Su sinceridad y desapego por las normas sociales serán el perfecto caldo de cultivo para que eso pase.
Simon, el duque de Leighton, es lo opuesto a Juliana. Vive para el decoro, el deber y sus responsabilidades. Ni muerto se vería envuelto en los líos en los que cae Juliana una y otra vez. Aunque interesado en la joven cuando la conoció y no sabía quien era, ahora la rehuye como si fuera la peste. Es lo último que necesita, pues a su familia está a punto de arribar un escándalo que va a sacudir sus aristocráticos cimientos y Simon debe casarse con una joven sin mácula para capear el temporal.
Juliana siente odio por la sociedad londinense, con sus reglas, sus títulos y sus ridículos códigos morales. Simon representa todo lo que Juliana no es y por eso decide darle una buena lección, cuando este asevera que la reputación lo es todo. Juliana está convencida que la pasión es mucho más importante, que merece la pena arriesgarse por disfrutar de ese sentimiento. Así logra que el duque del desdén, como le conocen en sociedad, le de dos semanas de su tiempo.
El problema surge cuando los sentimientos empiezan a hacer su aparición y Juliana ya no sabe porque hace lo que hace, si por darle una lección a Simon o por lograr que él se de cuenta de que ella es algo más que un escándalo andante y se enamore de ella, de la mujer que se esconde tras la mala reputación que dejo su madre. Simon por su parte creía que podría manejar a Juliana y demostrarle que una reputación intachable es mucho más importante que la pasión, pero las ganas de vivir de la joven y el darse cuenta de que el fantasma que la madre de Juliana ha dejado sobre los hombros de la joven provoca que no se espere nada bueno de ella y que Juliana haya asumido el escandalo, aunque realmente no le guste ser motivo de burla y cotilleos, cambian su concepción del mundo y le hacen ver la frialdad con la se ha manejado siempre, incluso con su hermana, una persona que le necesitaba y a la que él dejo en un lugar apartado en el campo para ocultar su desliz.
Por sino fuera poco, la madre de Juliana y los gemelos retorna a Londres y va a terminar de poner patas arriba la vida de Juliana y su complicada relación con Simon. Que madre más espantosa y egoísta. La pobre Juliana está convencida de que ella es igual que su madre y viendo las cosas que le pasan, no me extraña que lo crea porque menuda mala suerte que carga la pobre chica.
Lo único que no me ha gustado es que el tema de la madre se deja muy en el aire. Aparece por allí, desestabiliza a todos y no recibe un poco de su propia medicina, una mujer tan amoral y despegada de sus hijos merecía una buena lección.
Me ha sorprendido el tema del escándalo, porque al contrario que en otros libros, aquí si vemos consecuencias claras de que se pierda la reputación ante los ojos del resto de la sociedad. Muy buen final para esta trilogía, aunque me sigue gustando más el primer libro. Buena historia, buenos personajes y sobretodo reflexiones que te hacen pensar. Interesante y entretenida.
Nota: 8/10
Datos de interés:
Autora: Sarah MacLean | Love by numbers III
Título original: Eleven scandals to start to win a duke´s heart
Publicado originalmente en 2011
Publicado en España: 2013
Editorial: Versatil Ediciones, V. Ficción
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