miércoles, 23 de abril de 2014

Todo está en juego

Además de ser uno de los solteros más codiciados de Londres, Jason Cummings es miembro de la Sociedad Histórica, una institución exclusivamente masculina... hasta que Winnifred Crane cruza su umbral. Cuando su solicitud de ingreso es rechazada, Winn propone una apuesta insólita: si consigue probar la autenticidad de cierto cuadro, recibirá el reconocimiento que merece. Para ello, sin embargo, tiene que viajar al extranjero, y en esas épocas una mujer no podía viajar sola. Aunque Jason admira a la joven por su valentía, no desea acompañarla, pero se ve obligado a hacerlo. El viaje que emprenderán juntos les reserva sorpresas y peligros inesperados...



Tremenda decepción con este libro, que en el inicio prometía diversión, aventuras y amor, pero que se ha quedado en un libro que difiere en algunos aspectos de otros de una época similar, la de la Regencia, pero que cuenta con uno de los finales más sosos que yo he tenido la oportunidad de leer en romántica.

Winnifred, Winn para sus conocidos, esta harta de estar en la sombra, es una historiadora apasionada de los libros y el arte, pero por su condición de mujer se ve reducida a un segundo plano, pues su primo George esta empeñado en casarse con ella y usarla para elevar su puesto de profesor en Oxford. Pero Winn no se va a rendir tan facilmente, acude a la Sociedad Histórica pretendiendo que la acepten como uno de sus miembros y para ello hace una apuesta si logra probar que un cuadro que tienen no es en realidad de Durero será admitida. Teniendo que cargar con su primo, que no piensa separarse de ella un segundo, Winn inicia su lucha hacia la independencia.

Jason se ha convertido en una presa muy codiciada por las damas de la alta sociedad, cuando un incidente con tres jóvenes le deja al borde un escándalo, decide esconderse en la Sociedad Histórica, donde sabe que estará a salvo de las féminas, aunque su camino se cruza con el de Winn y cuando quiere darse cuenta, esta viajando con ella hacia Alemania en busca de pruebas sobre la falsedad o no de un cuadro de Durero.

El comienzo es divertido, se trata de una correspondencia entre Jason y su hermana, donde prima el humor, los primeros capítulos en los que Jason y Winn se conocen y este acaba yendo con ella en el mismo barco cuando pretendía hacerla bajar por estar convencido de que se equivocaba de navío, también. Pero una vez que empieza el viaje, en el que a la pareja le pasa de todo con poco acierto y menos gracia aún, la trama de la historia se vuelve más aburrida y falta de interés.

No se puede negar la inteligencia de Winn, pero como Jason le indica, ella ha vivido toda la vida en Oxford, no ha salido de allí, no conoce el mundo fuera de una biblioteca y por tanto, cuando Winn se le escapa a su controlador primo y parte a Alemania ella sola, no tiene idea de que es como un cordero para una jauría de lobos, carece de sentido común, así que Jason se siente impelido a ir con ella y servirle de escolta, guía, amigo y todo lo que se tercie, porque Winn esta tan enfrascada en su misión, encontrar las cartas que pruebas su teoría sobre el cuadro de Durero, que no piensa en nada más y es ahí donde sobrevienen la mayor parte de los problemas de los protagonistas, pues Winná esta obcecada con lo suyo y no ve mas allá.

Tampoco me he creído la supuesta historia de amor de los protagonistas, y digo supuesta, porque apenas se lee nada de ellos dos reflexionando sobre sus posibles sentimientos por su compañero de viaje. Winn esta obsesionada con encontrar sus pruebas y Jason pensando en su futuro matrimonio, ya hasta ha escogido candidata una joven muy agradable, que hasta me pega más con Jason que Winn. La protagonista esta obsesionada con tener libertad, algo sorprendente para alguien que se ha pasado su vida enclaustrada en una biblioteca y que estaba tan feliz así, la única justificación que veo es que quiere librarse del pesado de su primo que la va a tener esclavizada si se casa con él, por lo demás Winn es una desabrida con Jason, que es muy majo todo hay que decirlo y además piensa en necesidades básicas como la comida y el alojamiento, pues Winn llega a escaparse de donde están alojados sin llevarse las pocas cosas que tiene cuando su primo esta cerca de encontrarles, ni Jason intentando razonar con ella logra convencerla de volver sobre sus pasos, pues al fin y al cabo no tienen un tiempo fijado para su viaje y pueden esperar unas horas o un par de días. Pero Winn es como si oyera llover.

Los protagonistas tienen algunos momentos cómplices y les da para que se forje un romance entre ellos que rápidamente se evapora porque Winn esta a lo suyo y llega a decir que ella no quiere necesitar a nadie ni que nadie la necesite. Por eso me creo aún menos que estos dos tengan futuro como pareja, cuando Winn esta obsesionada con su libertad e independencia y luego es de lo más mojigata y sosa. Tiene una personalidad difícil de digerir y sobretodo difícil de comprender.

Me he llevado un chasco con este libro, que al principio prometía gustarme y que acabe más por no dejarlo a medias, lo que más me duele es ese final soso de morirse, en el que ya ni me esperaba que la pareja terminara junta, Jason debía quedarse con la prometida, le habría ido mejor, la verdad. Tampoco comprendo porque la editorial decidió publicar este libro que es el tercero de una serie de cuatro, del resto por supuesto ni sus luces se han visto por aquí.


Nota: 3,5/10

Datos de interés:
Autora: Kate Noble | Serie Blue Raven III
Título original: Follows my leads
Publicado originalmente en 2011
Publicado en España: 2012
Editorial: Vergara

lunes, 21 de abril de 2014

La frágil llama del amor

Cerynise, una joven y talentosa artista, se ve abocada súbitamente a una situación de extrema necesidad. La muerte de su protectora y mecenas y la codicia del sobrino de ésta la privan del bienestar que gozaba en Inglaterra, quedando sin siquiera un techo bajo el que cobijarse. Ante la precariedad, debe recurrir a un amigo de la infancia, el apuesto capitán Beauregard Birmingham, para que la lleve a su América natal. Tras su apariencia de intrépido aventurero y curtido marino, Beauregard esconde un corazón tierno y sensible, y de inmediato se presta a ayudar a Cerynise, ofreciéndose incluso a presentarse provisionalmente como marido de ella para no poner en peligro su reputación durante la larga travesía oceánica. Sin embargo, los viejos lazos de camaradería entre ambos dan paso a sentimientos más profundos, y el fraternal afecto se convierte en pasión y deseo


La entrega de esta familia que me faltaba para completar el conjunto y esta muy al nivel de las otras dos, una historia muy clásica.

Cerynise vive tranquilamente al lado de su benefactora y tutora, la señora Lydia, pero cuando esta muere y su sobrino acude a reclamar su herencia, la joven se ve en la calle con lo puesto, dispuesta a volver a Charleston, busca un barco que pueda llevarla y cual es su sorpresa al encontrarse con un viejo conocido; Beau Birmingham, al comprobar la situación en la que se encuentra y acechada la joven por el sobrino de su protectora, le ofrece un matrimonio de conveniencia, cuando lleguen a su destino cada uno seguirá por su lado. Cerynise, enamorada desde la infancia del joven capitán, acepta.

Beau es un calco casi al completo de su padre Brandon, cabezota como él solo y tomando decisiones estúpidas sin pararse a pensar un poco, lo bueno es que se casa con Cerynise, porque por mucho sea, también es un caballero que no esta dispuesto a echar a los lobos a la protagonista, durante el viaje lo va a pasar mal porque empieza a enamorarse de su "esposa" y no quiere dejarla ir.

Como digo Beau se parece a su padre y se nota en muchas cosas, su comportamiento con Cerynise por ejemplo, la ayuda pero luego se porta mal porque ella no quiere más que un matrimonio de palabra, Beau en cambio quiere relaciones maritales. La autora incluso se permite guiños a la historia de los padres del protagonistas, pues Beau y Cerynise se casan por obligación y viven sus primeros meses como matrimonio en un barco, es cuando llegan a Charleston y se aclaran malentendidos que deciden estar juntos porque se han enamorado, esto no llega al final, menos mal, sino a la mitad del libro y me gusta porque así Beau y Cerynise tienen tiempo para explorarse como pareja. En esto si difiere de la historia de Heather y Brandon, que se pasan como un año deseándose y enamorados sin llegar a nada. Por suerte Beau se deja de poses de orgullo y busca enseguida Cerynise para estar con ella, entonces empiezan una relación muy bonita en la que todo sería miel sobre hojuelas sino fuera por los malos de la historia.

Los malos son el sobrino que he dicho antes, un tremendo idiota y su esbirro un abogado y una joven del lugar que esta obsesionada con casarse con Beau y que se lleva un chasco enorme cuando este vuelve casado con Cerynise, a la que ridiculizaba de pequeña, una arpía la muchacha y con poco acierto en lo que emprende para separar a la pareja.

Me gusta que a partir de que resuelven malentendidos y se declaran, la pareja siempre esta junta, son los malos los que dan problemas, ellos han empezado algo y no están por la labor de dejarlo ir. En este sentido es una historia muy clásica con ambos protagonistas muy enamorados y siendo otros los que amenazan su felicidad. Otra cosa que me ha gustado mucho es que Cerynise es de armas tomar, aunque no lo parezca, me encanto como se enfrenta ella sola al peligro y como lo hace con astucia y vence. Muy buen detalle, porque Beau no interviene para nada en esa parte.

Historia clásica, que siempre sabes por donde va ir, solo sorprende ese momento de Cerynise en plan guerrera, el resto es predecible pero esta bien llevado, la parte que se me hizo más cuesta arriba fue la primera cuando se reencuentran y en el barco, el resto transcurre con un muy buen ritmo.


Nota: 7/10

Datos de interés:
Autora: Kathleen Woodiwiss | Serie Birmingham II
Título original: The elusive flame
Publicado originalmente en 1998
Publicado en España: 1999, Redición 2012
Editorial: Random House Mondadori, Cisne

miércoles, 9 de abril de 2014

Cuando el corazon perdona

Nicole no puede olvidar el daño que le causó Lord Richard un año atrás, cuando fingió estar interesado en ella, la cortejó y consiguió que se creyese su maliciosa actuación. A pesar de no estar enamorada de Richard –o al menos eso cree– no puede olvidar que fue víctima de su engaño, y que el único hombre que le había parecido honorable, caballeroso, divertido y por el que había sentido un tremendo deseo, había resultado ser un farsante. No, de ninguna manera está dispuesta a perdonarlo. Pero las circunstancias harán que Nicole y Richard no tengan más remedio que encontrarse con frecuencia. ¿Soportará Nicole ver que Richard corteja a otras damas en su presencia? ¿Resistirá el orgulloso vizconde ver a Nicole en brazos de otro hombre?


Ni se como empezar esta reseña la verdad, porque me ha decepcionado tanto, tantísimo este libro. Solo había leído buenas reseñas pero no coincido para nada.

Nicole afronta una nueva temporada social con la decepción y humillación que sufrió en la anterior, Richard, hermano de su cuñada Judith y a la vez amigo de su hermano James la uso para vengarse de su hermano por haberse aprovechado de su hermana, el entusiasmo que la invadió al empezar a ser cortejada por Richard se desvaneció al conocer sus verdaderos propósitos. Ahora solo busca un candidato optimo con el que casarse y perder a Richard de vista, algo harto difícil porque estando casada su hermana con su hermano, ellos están intimamente emparentados y no pueden evitar verse. Nicole aún arrastra la amargura y no pierde oportunidad de dejárselo caer a Richard.

Casados y con hijos sus dos mejores amigos, Richard ha decidido que le ha llegado el turno, lo único que le preocupa es que ninguna de las jóvenes parece encajar en lo que el busca y que cuñada de su hermana, Nicole, se dedica a soltarle comentarios hirientes cada vez que puede porque él decidió usarla en sus planes, aunque arrepentido, Richard quiere seguir adelante pero las cosas se van a torcer aún más.

Lo primero es que me he aburrido mucho leyendo, las primeras doscientas páginas se me hicieron lentísimas, solo hay tiras y afloja entre Nicole y Richard y tampoco me parece una pareja con una química potente como para que de tanto de si esa tensión sexual entre ellos. Más bien al contrario.

El personaje de Nicole al inicio si que me gusta, se quiere casar ya, pero no sabe con quien, siente la presión de su madre que le dice que como siga así va acabar de solterona, porque a sus veintidós esta "envejeciendo" a ojos de la sociedad y que es hora de poner remedio. Su hermano James la apoya y le asegura que le dejara escoger tranquila, pero lo que a Nicola la enerva es Richard, recordar su frustrado cortejo, donde él solo la usaba y ella se fue haciendo ilusiones la hace sentir como una tonta. Así que cuando lo tiene cerca y sabiendo que él se arrepiente de haber metido la pata, le saca de sus casillas siempre que puede. Al menos reconoce que no estaba enamorada de él, lo que le fastidia es que el deseo que sintió con él no lo puede experimentar con ningún otro y el plazo se le va acabando. Y al final opta por enterrar el hacha de guerra contra Richard, por su familia, su hermano y cuñada, porque no quiere que estén siempre en medio sin saber de parte de quien se tienen que poner. Nicole es una joven sincera, incluso en ocasiones en que bien se podría guardar sus pensamientos, pero le salen así naturalmente y además tiene su genio y no se calla las cosas. Pero un hecho a mitad del libro, que es cuando este se anima un poco, hace que el personaje de un giro y se nos convierta en una llorona que aguanta lo que le hace Richard y encima le perdona, lo cual no entiendo, porque deja no ya su orgullo sino su dignidad tirada por ahi y todo por alguien que no se lo merece.

Si Nicole me gusto al menos al principio, Richard en cambio me iba cayendo cada vez peor. Es un orgulloso, egocéntrico, que se cree el ombligo del mundo y que como es guapo, rico y aristócrata todas las mujeres van a estar locas por él. De hecho cree que la razón por la que Nicole sigue enfadada con él es que se enamoro y no porque Richard jugara con sus ilusiones y la engañara cruelmente, el tipo se cree la divina garza envuelta en huevo. Pero el personaje no se queda ahí, no solo tiene unos gustos a la hora de elegir candidata a esposa pésimos y tiene que surgir Nicole a sacarle del lío en que se ha metido él solo, sino que luego acaba comprometido con Nicole porque les pillan cuando él mete la pata otra vez, no duda en echarle a ella el muerto, culpar a los demás de sus errores es la mejor forma que tiene este individuo para salir del paso. Y durante lo que queda de libro, no solo no deja a Nicole explicarse en un malentendido de tipo privado que él mismo duda de que sea tal y como parece, prefiere pensar mal de Nicole, cree el ladrón que todos son de su condición, sino que encima la humilla públicamente y sabiendo además que las consecuencias que deriven de sus acciones las pagará ella y no él. Richard es un egoísta que nunca piensa en el daño que hace, toma una decisión sin pensar y luego cuando ya esta formado el lío se lamenta, es muy fácil después pedir disculpas pero llega un punto en que Nicole le debería haber dicho hasta aquí hemos llegado. Una cosa es tener defectos y otra muy distinta ser un cabrón egoísta que solo piensa en si mismo.

Tampoco entiendo porque la autora suelta así de pronto cosas de los personajes secundarios, eventos pasados que nada tienen que ver con la trama del libro y que están metidos con calzador y al leerlos te preguntas porque mete más paja si al libro le sobran páginas y capíitulos enteros donde se machaca lo mismo que se había dicho dos capítulos antes. Algo que también le falla sobretodo al inicio es un lenguaje muy moderno que desentona totalmente con la época en la que esta contextualizada la historia.

Aburrida, falta de contenido, de coherencia. Con un protagonista masculino que es para matarlo de lo imbécil y capullo que es y una historia de amor que no se creería ni un crío de cinco años por lo inverosímil que es.


Nota: 2/10

Datos de interés:
Autora: Ruth M. Lerga | Independiente
Publicado en España: 2012
Editorial: Ediciones B, Vergara

lunes, 7 de abril de 2014

Hasta el proximo encuentro

Catherine Dunnan se ve sumida en la más desoladora soledad cuando envían a su marido a la guerra. Sólo la firme promesa que se hicieron mutuamente de escribirse con regularidad la mantiene esperanzada. A muchos kilómetros de distancia, el coronel Montcrief, redacta largas y apasionadas cartas parla esposa de un joven oficial suyo, Harry Dunnan. Lo que ninguno de los dos imagina es que el coronel se va a acabar enamorando de la fascinante dama con la que mantiene correspondencia. Desgraciadamente Harry muere y cesan las cartas. Un año después, Montcrief aún no ha sido capaz de olvidarse de aquella mujer. Pasado un tiempo, el coronel regresa a Inglaterra para recibir los más altos honores. Allí, se ve irresistiblemente atraído por la desgarradora belleza de la mujer que por carta había cautivado su corazón, pero resulta evidente que aún está completamente destrozada por el dolor de la pérdida de su marido. Decidido a conquistar su amor y a redescubrir a la dama de la que un día se enamoró, Montcrief decide casarse con Catherine. De este modo espera ayudarla a superar su duelo. Pero, ¿cómo le corresponderá ella cuando descubra su secreto?


Si todos los libros de esta autora son tan magníficos como este entonces tengo que ponerme con el resto de sus obras ya, ¡que gran hallazgo!

Catherine es una joven recién casada que ha tenido que ver como su marido, con el que llevaba casada solo un mes, se marchaba al frente a luchar, en plena guerra inglesa contra los franceses por el territorio de Canadá, las cartas que recibe le muestran como es su marido y poco a poco se va enamorando de él, cuando llega la noticia de la muerte de Harry en el frente, Catherine se sumirá en una profunda desesperación por su amor perdido.

El coronel Moncrief se ha encargado de redactar las cartas para la mujer de Harry, primero por compasión, pues este no le presta atención a su esposa y se dedica a jugar e ir con mujeres, sabiendo lo importante que es tener a alguien al que contarle sus cuitas en el frente de batalla y a que a la vez le alegre su triste estancia allí, Moncrief se ha ido enamorando de la autora de las cartas, su alma solitaria ha encontrado su gemela, pero cuando Harry muere y la guerra termina la correspondencia cesa y Moncrief vuelve a casa, a Escocia, donde piensa rehacer su vida como nuevo duque de Lymond. Pero alguna clase de impulso le lleva a ir a conocer a la mujer de Harry de la que se ha enamorado inevitablemente. Pero se lleva una sorpresa al verla convertida en un despojo humano que solo sabe hablar de Harry y de las cartas que le escribía, así toma la decisión de casarse con ella y ayudarla a superar su pena.

Bueno, bueno, que gran novela, que historia más bonita, conmovedora y triste. Me ha gustado casi todo de ella y digo casi todo porque hay algunos flecos por ahí que no me terminan de cuadrar. Moncrief sin duda es lo que más me ha gustado de la historia, me he quedado colgada totalmente de él. Es un hombre que lleva catorce años luchando fuera de casa, sabiendo que como hijo menor no le iba a tocar nada, así que decidió forjarse un futuro, aislado de su padre, demasiado estricto y también de su hermano, que le veía como un crío que solo estorbaba. Moncrief creció como un niño solitario y luego se marcho al ejército y ahora que vuelve se siente un extraño en su nuevo hogar, pues muertos su padre y hermano, ahora él es el dueño de todo, título incluido. Moncrief es un hombre recto, justo, honorable, que jamás dejaría su deber a un lado, pero también es un hombre hambriento de afecto y precisamente buscando algo de eso y también mitigar su soledad le llevo a escribir esas cartas a Catherine, cuando regresa la curiosidad que le provoca poner rostro a la mujer con la que se ha carteado le lleva a ir a su casa, donde la haya ida, medio muerta por tomar láudano, viendo que no cuenta con nadie que se ocupe de ella y temiendo por su vida, la toma por esposa mientras ella esta semiinconsciente y se la lleva a su nuevo hogar, Balidonough, donde espera sacar a la luz la mujer que se veía reflejada en las cartas.

La lucha de Moncrief no solo es con su esposa, que no se acostumbra a su nuevo estado civil y que sigue sin querer desterrar a Harry de su vida, lo cual hace que Moncrief pierda la esperanza por momentos, pues el hombre del que ella esta enamorada, el que evoca con las cartas, no es Harry sino el mismo. Los celos, el miedo y sobretodo el amor hacen una lucha en la vida de los protagonistas para que de ellos surja un nuevo futuro. Moncrief también debe imponerse como el nuevo duque, las consecuencias de la revuelta jacobita aún se dejan sentir en Escocia y en su hogar, allí su cuñada se convierte en un acicate para que el tenga que intervenir y sobretodo para que Catherine vaya adoptando su nuevo papel como duquesa y se acostumbre a ser la que manda.

Catherine empieza siendo un personaje muy gris, cansada de vivir y aferrada a unas cartas que son su único nexo con el amor que había descubierto hacia su marido, pero ahora se siente perdida y sus deseos de vivir están bajo mínimos. Pero se ve obligada a reaccionar cuando descubre que se ha "casado" con Moncrief, aunque heredera de una fortuna que le dejo su padre, no es comparable con ser la nueva duquesa de Lymond y tener que ocupar un lugar preponderante en la gran mansión de su esposo. Esposo con el que no quiere tener relaciones porque no se siente preparada. Al principio me pareció muy timorata, ha sido engañada, aunque las intenciones de Moncrief no fueran malas, y le cuesta dejar atrás a Harry, aunque vaya descubriendo que él no era precisamente el héroe inmaculado que ella pensaba. Por suerte se da cuenta del gran marido que le ha tocado en suerte y va abriéndose a él, Moncrief sabe que debe ir con cuidado con ella, pero esta tan enamorado que la agonía para él es mayúscula. Me gusta mucho la escena en la que Catherine se da cuenta de lo atractivo que es su marido, lo atento y buena persona y sobretodo del deseo que le despierta y se pregunta como fue tan tonta de no aprovechar antes el tiempo con el.

Lo que no me gusta es la trama de intriga, para mi sobra, creo que la historia se sostiene perfectamente sin este elemento, porque bastante tienen con el secreto de las cartas y sobretodo con la complicada relación que va naciendo entre Moncrief y Catherine. Además me molesto mucho cierto personaje, que sabe que alguien quiere hacer daño a la protagonista y no dice nada, por un lado porque le tiene odio y por otro porque no se atreve y en el fondo se siente agradecida, es un quiero y no puedo. Cuando Catherine le pregunta porque no le contó nada, siendo que tenía sospechas claras de quien habia perpetrado los accidentes, el personaje le dice tan tranquilamente que "no creía que me fueras a creer", ¿en serio? Y encima Catherine se queda conforme con la respuesta como si fuera de lo mas normal que alguien sepa que te quieren matar y no lo diga, siquiera por remordimiento, encima cuando ese alguien es muy cercano a ti y has depositado tu confianza en esa persona. Pues Catherine perdona a este personaje y aquí no ha pasado nada. No me ha gustado y no lo he visto tampoco lógico. Yo no me lo hubiera tomado tan tranquilamente, la verdad.

Es una historia que aunque esta narrada de una forma pausada sin forzar los acontecimientos se me ha hecho muy corta, es un libro con una gran profundidad pero que a la vez es ágil y que atrapa a quien lo lee.


Nota: 8,5/10

Datos de interés:
Autora: Karen Ranney | Independiente
Título original: Till next we meet
Publicado originalmente en 2005
Publicado en España: 2008
Editorial: Talismán

miércoles, 2 de abril de 2014

Dueño de mi corazón

Hijo de un noble normando y de una dama inglesa, Aimery es un hombre atrapado entre dos mundos. Ante su familia es un miembro de la nueva aristocracia que ha conquistado Inglaterra, pero al mismo tiempo, bajo la identidad del guerrero conocido como Corazón de Oro, pronto se convierte en un ser legendario que ayuda a los campesinos ante los señores normandos sin escrúpulos. Su dilema como soldado pronto se reproduce en su corazón cuando se enamora perdidamente de una mujer a la que debe considerar el enemigo. Madeleine ha conseguido evitar un triste destino como monja en una abadía, pero a cambio de aceptar que el duque de Normandía y su esposa le escojan marido. En las posesiones que le han sido otorgadas en Inglaterra espera la decisión, mientras soporta a duras penas la tutela de sus crueles tíos. Poco sospecha que en aquella tierra lejana, herida por la guerra y llena de peligros, encontrará a un hombre excepcional, un misterioso vagabundo de ojos verdes que despierta en ella un deseo desconocido. Allí descubrirá en ella una nueva fuerza que le permitirá enfrentarse a la injusticia y luchar por un amor que no puede dejar escapar


Quería empezar algo de esta autora y viendo las series tan largas que tiene, me decidí por esta que son solo cuatro libros, de momento lo que he encontrado en este libro me ha convencido para querer seguir leyendo el resto.

Guillermo el Conquistador ha tomado Inglaterra bajo su mando, con él vienen su gente, los normandos, ahora deberá equilibrar la balanza para que sus nuevos súbditos, los sajones, lleguen a un entendimiento con los normandos pero no es fácil, el odio y la avaricia hacen difícil la convivencia, sobretodo porque muchos sajones no se han conformado y aún quieren recuperar Inglaterra del invasor normando. El mejor ejemplo de esta lucha lo representa el protagonista, Aimery, un joven hijo de padre normando y madre sajona, se ha educado en los dos ambientes y por tanto se encuentra en la disyuntiva de a quien debe serle fiel, si a su padrino, el rey Guillermo o a su tío Herewald, que le enseño las costumbres sajonas y le mantiene atado a un juramento de fidelidad.

Madelaine es una joven normanda que ha vivido durante años en un convento, pero ante el fallecimiento de su padre y hermano se convierte en la heredera de un castillo y las tierras con las que el rey Guillermo había premiado a sus familiares, obligada a casarse para dar a su nuevo hogar un señor fuerte que mantenga la paz y traiga prosperidad a una tierra asolada por la guerra, la protagonista ha quedado obnubilada por un joven sajón que ha empezado a adquirir fama por su lucha contra los normandos en protección de los sajones y al que todos llaman "Ciervo dorado".

Al principio se me hizo un poco espeso el libro, porque tarda en arrancar la historia. Sin duda lo más interesante es la dualidad que presenta el protagonista, es normando pero también sajón y con la proclamación de Guillermo como rey, sabe que los problemas no han terminado. Además por muy apegado que este a su padre o al rey, siente que los sajones se están llevando la peor parte y no soporta ver como un montón de escoria en forma de ambiciosos nobles y crueles mercenarios están dispuestos a lo que sea con tal de esquilmar las tierras inglesas y sus gentes, las injusticias que presencia le dejan claro que los normandos, por más que su tío se empeñe, no se van a ir de allí y que la gente necesita alguien que la defienda. Así surge como el ciervo dorado, aunque sea solamente una vez y luego se use ese nombre en cualquier sublevación sajona contra el poder normando. La encrucijada constante en la que esta y más cuando termina casado con la protagonista es el gran hilo conductor de la historia, puesto que de ello deriva muchos problemas posteriores y sus conflictos personales con Madeleine.

La pareja no me ha terminado de convencer, tienen momentos bonitos, pero en general con la posición en la que se encuentra Aimery, que parece que en un momento esta de un lado y al siguiente del otro, su relación con Madeleine, fiel al rey Guillermo, es muy complicada. Los malentendidos además se suceden y Madeleine tiene miedo de haberse casado con un traidor y sobretodo que el amor que esta empezando a sentir por él la lleve a cometer errores imperdonables. Y como Aimery es muy cerrado con ella, porque tampoco se fía de Madeleine, la pobre vive en un sin vivir sin saber si Aimery va o viene, de que lado esta y sobretodo si en algún momento se acostumbrara a su matrimonio y la aceptara como esposa.

Por otro lado la narración de conflicto entre sajones y normandos esta muy bien contada, siempre surgiendo problemas y con enemigos y aliados que muy bien pueden trocarse y cambiar de bando. En este punto destaca la figura de Herewald, que con una escasa intervención en el libro sin embargo tiene una presencia muy marcada, porque es el juramento de amistad con Aimery lo que tiene al protagonista atado en corto, que no sabe más que estar en medio de unos y otros, además de que siendo familia de Aimery y tan cercano, Madeleine tiene miedo de que logre captar a su esposo y ella lo pierda para siempre.

Una historia intensa e interesante, lo malo que como el protagonista esta siempre en medio, que no se sabe del todo de que lado esta, su comportamiento a veces es muy ambiguo, su historia de amor con Madeleine surge a trompicones y a trompicones se resuelve y es una pena porque con el conflicto que tenían entremedias podría haberse logrado una muy hermosa historia de amor, que no esta mal del todo pero no llega a más haya de pasable.


Nota: 6,5/10

Datos de interés:
Autora: Jo Beverley | Serie Gaillard-Fitzroger I
Título original: Lord of my heart
Publicado originalmente en 1992
Publicado en España: 2009
Editorial: Books4pocket
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