Nicole no puede olvidar el daño que le causó Lord Richard un año atrás, cuando fingió estar interesado en ella, la cortejó y consiguió que se creyese su maliciosa actuación. A pesar de no estar enamorada de Richard –o al menos eso cree– no puede olvidar que fue víctima de su engaño, y que el único hombre que le había parecido honorable, caballeroso, divertido y por el que había sentido un tremendo deseo, había resultado ser un farsante. No, de ninguna manera está dispuesta a perdonarlo. Pero las circunstancias harán que Nicole y Richard no tengan más remedio que encontrarse con frecuencia. ¿Soportará Nicole ver que Richard corteja a otras damas en su presencia? ¿Resistirá el orgulloso vizconde ver a Nicole en brazos de otro hombre?
Ni se como empezar esta reseña la verdad, porque me ha decepcionado tanto, tantísimo este libro. Solo había leído buenas reseñas pero no coincido para nada.
Nicole afronta una nueva temporada social con la decepción y humillación que sufrió en la anterior, Richard, hermano de su cuñada Judith y a la vez amigo de su hermano James la uso para vengarse de su hermano por haberse aprovechado de su hermana, el entusiasmo que la invadió al empezar a ser cortejada por Richard se desvaneció al conocer sus verdaderos propósitos. Ahora solo busca un candidato optimo con el que casarse y perder a Richard de vista, algo harto difícil porque estando casada su hermana con su hermano, ellos están intimamente emparentados y no pueden evitar verse. Nicole aún arrastra la amargura y no pierde oportunidad de dejárselo caer a Richard.
Casados y con hijos sus dos mejores amigos, Richard ha decidido que le ha llegado el turno, lo único que le preocupa es que ninguna de las jóvenes parece encajar en lo que el busca y que cuñada de su hermana, Nicole, se dedica a soltarle comentarios hirientes cada vez que puede porque él decidió usarla en sus planes, aunque arrepentido, Richard quiere seguir adelante pero las cosas se van a torcer aún más.
Lo primero es que me he aburrido mucho leyendo, las primeras doscientas páginas se me hicieron lentísimas, solo hay tiras y afloja entre Nicole y Richard y tampoco me parece una pareja con una química potente como para que de tanto de si esa tensión sexual entre ellos. Más bien al contrario.
El personaje de Nicole al inicio si que me gusta, se quiere casar ya, pero no sabe con quien, siente la presión de su madre que le dice que como siga así va acabar de solterona, porque a sus veintidós esta "envejeciendo" a ojos de la sociedad y que es hora de poner remedio. Su hermano James la apoya y le asegura que le dejara escoger tranquila, pero lo que a Nicola la enerva es Richard, recordar su frustrado cortejo, donde él solo la usaba y ella se fue haciendo ilusiones la hace sentir como una tonta. Así que cuando lo tiene cerca y sabiendo que él se arrepiente de haber metido la pata, le saca de sus casillas siempre que puede. Al menos reconoce que no estaba enamorada de él, lo que le fastidia es que el deseo que sintió con él no lo puede experimentar con ningún otro y el plazo se le va acabando. Y al final opta por enterrar el hacha de guerra contra Richard, por su familia, su hermano y cuñada, porque no quiere que estén siempre en medio sin saber de parte de quien se tienen que poner. Nicole es una joven sincera, incluso en ocasiones en que bien se podría guardar sus pensamientos, pero le salen así naturalmente y además tiene su genio y no se calla las cosas. Pero un hecho a mitad del libro, que es cuando este se anima un poco, hace que el personaje de un giro y se nos convierta en una llorona que aguanta lo que le hace Richard y encima le perdona, lo cual no entiendo, porque deja no ya su orgullo sino su dignidad tirada por ahi y todo por alguien que no se lo merece.
Si Nicole me gusto al menos al principio, Richard en cambio me iba cayendo cada vez peor. Es un orgulloso, egocéntrico, que se cree el ombligo del mundo y que como es guapo, rico y aristócrata todas las mujeres van a estar locas por él. De hecho cree que la razón por la que Nicole sigue enfadada con él es que se enamoro y no porque Richard jugara con sus ilusiones y la engañara cruelmente, el tipo se cree la divina garza envuelta en huevo. Pero el personaje no se queda ahí, no solo tiene unos gustos a la hora de elegir candidata a esposa pésimos y tiene que surgir Nicole a sacarle del lío en que se ha metido él solo, sino que luego acaba comprometido con Nicole porque les pillan cuando él mete la pata otra vez, no duda en echarle a ella el muerto, culpar a los demás de sus errores es la mejor forma que tiene este individuo para salir del paso. Y durante lo que queda de libro, no solo no deja a Nicole explicarse en un malentendido de tipo privado que él mismo duda de que sea tal y como parece, prefiere pensar mal de Nicole, cree el ladrón que todos son de su condición, sino que encima la humilla públicamente y sabiendo además que las consecuencias que deriven de sus acciones las pagará ella y no él. Richard es un egoísta que nunca piensa en el daño que hace, toma una decisión sin pensar y luego cuando ya esta formado el lío se lamenta, es muy fácil después pedir disculpas pero llega un punto en que Nicole le debería haber dicho hasta aquí hemos llegado. Una cosa es tener defectos y otra muy distinta ser un cabrón egoísta que solo piensa en si mismo.
Tampoco entiendo porque la autora suelta así de pronto cosas de los personajes secundarios, eventos pasados que nada tienen que ver con la trama del libro y que están metidos con calzador y al leerlos te preguntas porque mete más paja si al libro le sobran páginas y capíitulos enteros donde se machaca lo mismo que se había dicho dos capítulos antes. Algo que también le falla sobretodo al inicio es un lenguaje muy moderno que desentona totalmente con la época en la que esta contextualizada la historia.
Aburrida, falta de contenido, de coherencia. Con un protagonista masculino que es para matarlo de lo imbécil y capullo que es y una historia de amor que no se creería ni un crío de cinco años por lo inverosímil que es.
Nota: 2/10
Datos de interés:
Autora: Ruth M. Lerga | Independiente
Publicado en España: 2012
Editorial: Ediciones B, Vergara

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