Lady Phoebe Fairchild es muy consciente del escándalo que supondría si la sociedad se entera de que una joven dama con clase se involucre en el comercio. Por tanto, recurre a vender sus hermosos vestidos hechos a mano bajo un nombre ficticio: Madame Dupree. Así pues, cuando las circunstacias la obligan a visitar la propiedad de William Darby, vizconde de Simmerfield, para diseñar unos vestidos de baile para sus hermanas, asume la identidad de la Madame. La incomodidad de Phoebe en su nueva posición como empleada a sueldo no es nada comparada con la atracción visceral que siente por el propio vizconde. Con su pagana belleza, el descaradamente seductor Will la invita a ser su amante... y Phoebe se siente escandalosamente tentada de aceptar. Pero a medida que aumenta el deseo que siente el uno por el otro, así como el riesgo de ser descubierta, Phoebe corre el grave riesgo de perder su reputación, su medio de vida y su oportunidad de convertirse en la novia del hombre cuya pasión la ha marcado como suya para siempre
La hermana de Ava y prima de Greer, Phoebe es la última "desesperada" que completa esta trilogía.
Phoebe como se vio en el primer libro adora hacer vestidos, esta habilidad suya le vendrá genial a su hermana, a su prima y a ella misma para mantener una apariencia de posición. Pero cuando Ava y Greer se casan y obtienen la protección de sus respectivos maridos, Phoebe también está incluída en dicha protección pero el problema radica en que la mujer con la que ella contacto para vender los vestidos con el pseudónimo de madame Dupree, ha descubierto quien es en realidad Phoebe y la amenaza con contarlo sino hace un último trabajo en un finca en el campo para las hermanas de un vizconde.
Debiendo asumir su papel y manteniendo el secreto ante sus familiares, Phoebe debe adoptar el papel de la viuda Dupree sino quiere que su reputación y la de su hermana y prima esten pendientes de un hilo. Además sus cuñados están inmersos en un proyecto de ley que un escándalo podría hacer fracasar. Pero los problemas no han hecho más que empezar para Phoebe, las dos jóvenes a las que debe vestir son dos adolescentes criticonas y maleducadas que la sacan de sus casillas siempre que tienen ocasión y si esto no fuera poco está su hermano, el vizconde, un hombre atractivo que enseguida atrae su atención.
Will volvió de su viaje por Europa cuando recibió la noticia de la enfermedad de su padre. Cuando llega se encuentra a un padre imposibilidado y a unos hermanos que se comportan más como bestias que como personas y que le culpan de la escasez que han vivido pues al ser Will el heredero no podían tocar ni un céntimo. El protagonista también carga con la culpa y busca darle los mejor a sus hermanos y ha de comportarse con ellos como un padre, estricto pero cariño cuando sea necesario.
Los hermanos, sobretodo dos de ellos, un chico y una chica, son unos burros de cuidado. El hermano se encargo de los demás como pudo cuando Will estaba lejos y ahora se niega a aceptar su autoridad. En cuanto a la chica, es un soberbia deslenguada y no hay quien la aguante. Entre los hermanos se las hacen pasar bastante mal a Will y también a Phoebe, que se ve en la obligación de morderse la lengua ante esas dos chicas tan respondonas.
Will ve en Phoebe, a quien no imaginaba como una mujer joven y guapa, un oasis. Alguien con quien hablar cuando el peso de las responsabilidades se abaten sobre él y no le dejan respirar. Poco a poco el gérmen de un sentimiento más profundo gracias a las confidencias que se cuentan va tomando formas. Phoebe siente el peso de su mentira pero no puede hacer nada, porque está atada de pies y manos. Mientras Will que debe buscar una esposa noble para contentar a su moribundo padre, siente que el título no fue nunca tan pesado y que podría soportarlo mejor si tuviera a Phoebe a su lado, aunque sabe que no sería aceptada porque él cree que no es de sangre noble, su disyuntiva esta entre complacer a su padre o tener a la mujer que le ha enamorado.
La pareja es bastante bonita, tienen escenas juntos que mezclan muy bien la atracción y el progresivo enamoramiento en el que van cayendo, lo que más me ha gustado son los "escenarios" románticos que Will prepara para seducir a Phoebe. La verdad es que si que me pegan juntos, no son de esas parejas disparejas que no tienes ni idea de como han terminado juntos. Por supuesto con la mentira de Phoebe los reproches y la tensión estarán servidos. Un bonito y entretenido cierre.
Nota: 7/10
Datos de interés:
Autora: Julia London | Debutantes desesperadas III
Título original: The dangers of deceiving a viscount
Publicado originalmente en 2007
Publicado en España: 2008, Reedición 2010
Editorial: Grupo Planeta, Esencia

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