La única esperanza que el queda a lady Greer Fairchild de evitar el matrimonio con el mejor postor es viajar a la agreste campiña galesa en busca de una herencia que ni siquiera está segura que exista... herencia que según se dice está controlada por Rhodrick Glendowe, conde de Radnor, conocido también como el príncipe de Powys. Los rumores apuntan a que el príncipe es rudo, despiadado e incluso... un asesino. Pero Greer jamás imaginó que tal hombre se negara a dejar que abandonara su aislado castillo hasta que demostrara su identidad. O que se encontraría atraída poderosamente por este hombre apasionadamente viril cuyo grosero comportamiento oculta una naturaleza orgullosa y sensual. Cuando más cae Greer bajo su hechizo, más decidida se muestra a desvelar los secretos de su legado galés y del misterio que rodea al oscuro príncipe que la desafía a convertirse en su esposa y princesa consorte
Como se vio en la primera entrega, Greer decide ayudar a sus primas yendo a Gales, donde cree que puede haber una herencia por ascendencia paterna para ella. Durante el anterior libro, las primas de Greer poco saben sobre ella y aquí se desvela en que andaba metida la joven.
Greer ha tenido poca suerte en el camino a Gales, se quedo sin dinero para el viaje y tuvo que ofrecerse como dama de compañía de una anciana, la cual por desgracia muere, desesperada, Greer acepta seguir viaje con un caballero, el señor Percy, el cual también va al mismo lugar que ella. Pero al llegar al castillo donde vive el hombre que tiene su herencia, al que llaman Príncipe de Powys, el vehículo es detenido y Greer que había sido prevenida por el señor Percy sobre el príncipe, del que le dijo que era un hombre cruelmente desfigurado y una bestia, sobre el que pesaba una acusación de asesinato, teme lo que pueda pasarle. Asustada, cuando la joven se encuentra al príncipe delante, tiene miedo pero también sufre una irremediable atracción hacia ese hombre con un aspecto tan rudo y viril.
Rhodrick no cree que Greer sea quien dice ser, la acoge a ella y al señor Percy en su castillo, pero como acostumbra a ser desconfiado y más viendo con quien llega Greer, pues el señor Percy no es el dechado de virtudes que aparenta, decide vigilarlos estrechamente. Rhodrick tiene un pasado tormentoso. Nunca fue un hombre especialmente guapo, de hecho su padre se burlaba de él cuando era niño por su altura, cuando creció sufrió una caída del caballo que le dejo una cojera, una cicatriz en el rostro y además también una visión de los colores distorsionada. Está convencido de que su aspecto produce repulsión a la gente y vive oculto en el castillo para que nadie lo moleste. La aparición de Greer en su vida revive viejos anhelos, a pesar de creer que la joven es una aprovechada, no puede evitar sentirse tentado por ella.
Cuando Rhodrick termine echando al señor Percy por sus intrigas y quedándose a solas con su "prisionera" será cuando se desaten las pasiones entre ambos protagonistas. Y mientras seguirán a la espera de la confirmación de que Greer es quien dice ser y Rhodrick procurara mantener sus secretos lejos de Greer.
La historia aunque parezca que gira entorno a Greer por estar en busca de su herencia, en realidad tiene su foco principal en Rhodrick, sus miedos, sus pensamientos, sus inseguridades. Pocos protagonistas sufren ese miedo a ser rechazado por su aspecto. Al ir conociendo a Greer, Rhodrick va enamorándose de la enérgica joven, pero sin esperanzas de que ella corresponda a sus sentimientos. Por fin un protagonista atormentado y con un miedo comprensible al amor, aquí si plenamente justificado que el protagonista reniegue del amor, y aun así se lanza a la lucha por la mujer que ama. Y que sentimientos tan hermosos tiene Rhodrick por Greer, la ama de una forma maravillosa.
Greer, aunque llega al castillo predispuesta en contra de Rhodrick, no puede evitar que él le guste, ella no le ve nada repulsivo, solo ve a un hombre tremendamente atractivo, que a veces exhibe modales de bestia pero con una pasión que la consume por completo y queda hechizada por él. Completamente comprensible.
El ambiente gótico con un castillo perdido en medio de la nada, un hombre misterioso, brusco y a veces intimidante es otro punto por el que la trama me ha encantado. El toque que le da la autora con ellos dos en ese castillo tan enorme, enamorándose y temiendo que el otro no sea lo que esperan, que les parta el corazón, es un acicate perfecto para seguir leyendo. Me encanto.
Muy buena segunda parte, estupendos protagonistas, Rhodrick me ha llegado al alma, que hombre tan atormentado y a la vez tan capaz de amar. Magnífica y atrapante ambientación. Esta segunda parte con su buen hacer compensa el mal primer libro.
Nota: 9/10
Datos de interés:
Autora: Julia London | Debutantes desesperadas II
Título original: The perils of pursuing a prince
Publicado originalmente en 2007
Publicado en España: 2008, Reedición 2010
Editorial: Grupo Planeta, Esencia

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