Rosamond era sólo una niña cuando fue comprometida en matrimonio al caballero Rodger de Leyburn. Huérfana desde muy temprana edad, Rosamond es la pupila de Leonor de Monford, hermana del rey Enrique III. Hermosa y orgullosa, Rosamond es un auténtico trofeo nupcial. Pero la joven recela del amor hasta que sir Rodger la toma entre sus brazos, despertando en ella pasiones que nunca antes había conocido. Y mientras a su alrededor estalla una guerra civil y Rodger acude al combate, Rosamond ha de hacer frente a una elección imposible entre el hombre que ha tomado por asalto su corazón rebelde y la familia que la ha criado como si fuera su propia hija
Última entrega de los turbulentos, apasionados e intrigantes Plantagenet que cierra con grandes dosis de realismo una trilogía muy intensa.
Rosamond está comprometida desde la infancia con el mejor amigo del príncipe heredero de Inglaterra, Eduardo, que ostigó tal compromiso. Ahora ya adulta, Rosamond reniega de tal compromiso, pues considera que amar a alguien es perderlo, pues sus padres y su hermano murieron hace años y Rosamond, aunque crece como pupila de Leonor de Monford, protagonista de la entrega anterior, siente un vació en su interior, un miedo al amor muy profundo. Ni ver de nuevo a su prometido ayuda a quitarle ese miedo y por más que todos parezcan empeñados en casarla, Rosamond intentara resistirse.
Rodger acepto casarse con Rosamond por su amigo el príncipe, casarse con la joven que es un trofeo nupcial por las tierras que aporta, le vendrá muy bien al protagonista para elevar aún más su estatus, aunque realmente lo que acaba interesándole a Rodger es Rosamond. De la que se irá enamorando y acabara obsesionado por lograr que ella pierda sus miedos y le corresponda.
El matrimonio será indispensable en la alianza que ha surgido entre Simon de Monford y el príncipe Eduardo, que viendo el mal manejo que ha tenido el rey Enrique, quieren deponerlo y empezar una nueva era para Inglaterra en la que esta no sea saqueada de continuo por extranjeros oportunistas. La boda entre Rosamond, pupila de los Monford y Rodger, partidario de Eduardo, cimentara esta alianza. Pero las cosas no saldrán como nadie espera y todo acabara derivando en una guerra civil en la que queda atrapada y dividida Rosamond.
Me ha gustado la pareja, el enamoramiento entre ambos es continuo, se equivocan, como seres humanos que son, discuten, pero también acaban entendiendo al otro y Rodger tiene momentos en que es bastante igualitario con Rosamond y le concede un lugar a su lado que ella no esperaba. Rodger entiende el dilema en el que esta la protagonista, por un lado la familia que la cuido como una más y por otro su marido, que debe su lealtad y todo lo que es al príncipe Eduardo están en bandos distintos y todo lo que ella sacrificó en un principio no sirve de nada, el miedo es el principal enemigo de Rosamond, tanto que ha minado su confianza como persona de valía y Rodger se encargara de ser su fuerza, esperando ser con el tiempo su amor.
La parte histórica esta muy bien reflejada, aunque hubiera aceptado la inventiva con cierto personaje, porque me dejo con muy mal sabor de boca, fue muy triste y más cuando ese personaje me gusto tanto en la entrega anterior. Me estropeo el conjunto, fiel a la historia pero dejo la obra con un regusto amargo, me dio mucha pena. Lo que si me gusta es como refleja a los personajes, tan humanos, cada uno en un bando, con sus ideas, su parte de razón y de sin razón y que luchan con todo lo que tienen por prevalecer.
Buen cierre, me sobra ese final para ese personaje tan dramático, porque podría haberlo dejado vivo y exiliado, total, hubiera sido lo mismo ya que nos muestra igual que perdió, pero sin ser tan drástico. El resto muy bien, estupenda narración y la pareja muy buena.
Nota: 8/10
Datos de interés:
Autora: Virginia Henley | Medieval Plantagenet III
Título original: The marriage prize
Publicado originalmente en 2000
Publicado en España: 2005
Editorial: RBA
miércoles, 24 de julio de 2013
viernes, 19 de julio de 2013
Su único deseo
Londres, 1483. Con astucia y sigilo, Lizbeth Ives, hija del noble y respetado verdugo de la Torre de Londres, frustra una ejecución que debía llevar a cabo su padre y ayuda a escapar a Broderick Maxwell, un espía escocés acusado injustamente de traición. Consumidos por el miedo y guiados por la pasión, huyen hacia el norte a lomos de un caballo robado… Sólo un cuervo los acompaña en su viaje. ¿Acaso se trata de un mal presagio? No pueden detenerse. Si los capturan, serán ejecutados. Y si consiguen llegar a Escocia, él la reclamará como suya… para siempre
Tal como empezaba la historia no tenía trazas de que iba a engancharme, por suerte a medida que corrían las páginas me fue enganchando, su punto más flojo es que el comienzo en Inglaterra es poco prometedor.
Lizbeth carga con la lacra de ser la hija del verdugo, algo de lo que esta más que cansada, porque todos la tratan como una apestada. Decidida a acabar con el cautiverio al que la somete el carcelero mayor y jefe de su padre, Lizbeth acaba huyendo con un comprometedor documento hacia Escocia pero no lo hará sola, sino con un prisionero, Broderick, un escocés.
Broderick fue a Inglaterra para obtener información sobre el rey para ver en que podía servirle a su rey y así decidir si creaba una nueva alianza con los ingleses o si dirigía sus miras a Francia. Cuando logra escapar con ayuda de Lizbeth deja atrás a su hermano muerto y delante tiene una mujer que proteger que porta un documento que puede cambiar todo en la cuestión geopolítica, además, ha de cargar como nuevo heredero del clan, con el peso de este sobre sus hombros y un compromiso matrimonial que se le antoja un problema, dado que su compañera de viaje cada vez le gusta más.
La originalidad de la historia radica en el enfoque de la protagonista y el entorno del que huye, Lizbeth creció en la Torre, allí ha vivido y sufrido pérdidas terribles y castigos aún peores. Es una joven asustadiza, que se ha autoconvencido de no tener un marido ni hijos, por temor a la maldición que tanto ella como su padre creen que portan los miembros de su familia por la profesión a la que se dedican. Broderick debería ser solo un medio de descubrir una traición en ciernes ante el hermano del rey.
Pero el amor se cruza en el camino de los protagonistas, llevándoles ha cambiar sus planes iniciales. En esta historia, Lizbeth representa la oscuridad, la muerte y Broderick en cambio es la luz y la posibilidad de una vida de verdad. Juntos tendrán que enfrentar numerosos problemas, por no hablar de conspiraciones en la corte por el trono inglés, en un tema que aún sigue siendo una incógnita con dos personajes que tienen una presencia testimonial pero cuya suerte siempre ha sido algo sin resolver. Me refiero a los hijos de Eduardo IV que acabaron en la Torre de Londres y parece que nunca salieron de ella.
Volviendo a los protagonistas, Broderick siempre anhelo ser el líder, las razones fue que deseaba granjearse el cariño y respeto de sus padres, algo que siempre tuvo su hermano, y una mujer, prometida a su hermano y que justo cuando puede ser suya realmente, Broderick lucha por obtener en su lugar a Lizbeth. El protagonista me ha gustado mucho, es un fiero guerrero pero también un hombre honesto y bueno, que se enamora de Lizbeth y quiere protegerla de todo lo que ha tenido que soportar, ser su luz para que ya no tenga miedo.
Lizbeth por su parte aprende a valorarse, a no esconderse y ha decir lo que piensa, ganarse un lugar en el clan Maxwell no será fácil, pero Lizbeth lo ve como algo mucho más sencillo ahora que deja su antigua vida atrás, lo único que le preocupa es su padre y conseguir que el documento que ha robado a riesgo de su vida, llegue a las manos adecuadas y así libere a su padre de su infernal trabajo que como ha ella solo le traído dolor y remordimientos.
Me ha parecido original, cruda a veces, por ciertos hechos trágicos que relata, y bastante amena una vez los protagonistas llegan a Escocia, luego marcha bastante rápida la trama y entretiene mucho.
Nota: 7,5/10
Datos de interés:
Autora: Kimberly Killion | Independiente
Título original: Her only desire
Publicado originalmente en 2008
Publicado en España: 2011
Editorial: Grupo Planeta, Esencia
miércoles, 17 de julio de 2013
El príncipe pirata
Una noche de luna, el príncipe Lazar di Fiori regresa a la isla de Ascensión para vengar la muerte de su familia y la usurpación de su reino. Allegra Monteverdi, la hija de su acérrimo enemigo, demuestra ser una valiente adversaria y le implora para que no mate a su familia. Su belleza y valor impresionan a Lazar y caln en su frío corazón, por lo que accede a perdonarles la vida a condición de que se convierta en su prisionera. Sola en el mar, confundida entre el miedo y la seducción, Allegra descubre que el misterioso y vengativo hombre es el príncipe Lazar, aquél con el que se soñaba cuando era niña. Pero hará falta mucho más que su creciente amor para conseguir que el príncipe pirata se enfrente a los fantasmas del pasado y consiga apaciguar su atormentado corazón
Primer libro de esta autora cuya saga favorita mía es, de momento, el Club Inferno, y como ésta sigue en pausa, pues no queda otra que leer sus otros libros.
Lazar di Fiore regresa al que fuera su hogar hace quince años: Ascensión, una pequeña isla italiana. Su objetivo es la completa destrucción de un hombre y su familia, este hombre, que ahora es el gobernador, fue responsable de borrar del mapa a la familia real, a la que pertenece Lazar y que fue el único superviviente. El gobernador tiene una hija, Allegra, que no se parece en nada a él y que será el punto clave para Lazar, aunque él no tendrá ni idea de cuanto.
Allegra aún sueña con el príncipe Lazar, un hombre que la saca de su monótona vida como hija del gobernador y prometida de un prominente hombre al que en realidad desprecia. Pero una noche su suerte cambia, aunque no está claro si para bien o para mal, cuando un atractivo pirata con oscuras intenciones la secuestra y se la lleva a bordo de su barco, no sin antes sembrar el caos en Ascensión y provocar la muerte de su padre.
El libro se me ha hecho lento, el proceso por el que Allegra y Lazar acabaran enamorándose no es exactamente largo, a mitad del libro ambos están ya más que enamorados, es la confianza y sobretodo el deseo de estar juntos para siempre lo que será puesto a prueba una y otra vez. Al principio Lazar solo piensa en venganza, la cual se resuelve rápidamente pero luego no tiene intención de tomar el trono que le pertenece por derecho, Ascensión una vez logra su vendetta no tiene interés para él. Allegra en cambio, que no creía que él fuera el verdadero príncipe, considera que Lazar debe volver y arreglar las cosas en la isla porque es su deber.
El tira y afloja se me ha llegado a hacer cansino, Lazar es un hombre con un pasado muy oscuro, pirata por obligación en un principio y después porque es lo único que tiene, no quiere verse envuelto en los problemas de Ascensión, no siente que pertenezca allí, no se siente príncipe ni mucho menos rey. Lo único que desea es tener a Allegra, disfrutar con ella, no se ve capaz de nada más, es un personaje muy roto por dentro con muchos miedos que le va a costar superar. Su relación con Allegra avanza a trompicones, se desean, se pelean y lo que a él mas le irrita es que ella le encuentre las fisuras en su armadura de pirata y le recuerde que en el fondo es un hombre de honor, para que así no se aproveche de ella, aunque es lo que Allegra desea en realidad.
Le sobran unas cien páginas. Aunque reconozco que ciertos puntos en la obra y como se resuelven algunos temas me han parecido originales, tenemos dos personajes con fuertes convicciones sobre quien son para si mismos y para el mundo y al final este concepto cambia, en especial para él, Allegra sigue siendo la misma casi todo el tiempo. El proceso de curar las heridas emocionales de Lazar será duro y difícil porque en el fondo Lazar lo que más teme es mostrarse tal como es y que alguien le encuentre una debilidad y lo destruya.
Una obra interesante, intensa pero que con menos páginas que alargan temas que no deberían alargar y con un final precipitado, no solo habría sido interesante sino un libro que releer.
Nota: 6,5/10
Datos de interés:
Autora: Gaelen Foley | Trilogía Príncipes del mar I
Título original: The pirate prince
Publicado originalmente en 1998
Publicado en España: 2010, Redición 2013
Editorial: Terciopelo bolsillo
miércoles, 10 de julio de 2013
El señor de la guerra
Lady Tess llevaba mucho tiempo deseando regresar a su amado castillo de
Remmington, pero nunca imaginó que el precio por reclamar sus tierras incluyera
el tener que casarse con el guerrero más temido de toda Inglaterra. Valiente y
feroz, Kenric de Montague nunca había admitido la derrota, y ahora exigía la
lealtad de Tess y su completa rendición. Pero, ¿cómo podía ella someterse a un
hombre que había jurado protegerla avivando sus más oscuras pasiones? Completamente lleno de cicatrices por la
guerra y por el oscuro secreto de su nacimiento, Kenric no quiere una esposa....
hasta que conoce a Tess, y aunque está loco de deseo por poseerla, se ha
prometido a sí mismo que no dejará que ella dome su salvaje corazón. Pero cuando
una traición pone en peligro su unión, Kenric arriesgará su propia vida para salvar a la única mujer que podría robarle el
alma
Vuelvo con la romántica medieval y con nueva autora, que ha tenido bastante calado con sus libros por estos lares.
Lady Tess logra escapar del cautiverio al que la sometía su padrastro, que pretende que se case con su hijo para así conservar el feudo de Remmington, con ayuda de un tío, Tess acabará conociendo y casándose con Kenric de Montague, un duro guerrero que se casa por mandato real. Tess no ve con buenos ojos esta boda y decide que cuando pueda escapara de ella, pues las historias que ha escuchado sobre su marido, le hacen pensar en su padrastro y su hijo, que son un par de animales.
Kenric es el hijo bastardo del rey, que caso a su amante antes de que ella le tuviera para darle un apellido de prestigio y una herencia acorde, ya que no podía reconocerlo como su hijo. Su padre adoptivo jamás lo acepto como hijo y hasta intento quitarlo de en medio para que heredara su verdadero hijo, pero de nada sirvió. Kenric es un hombre no solo endurecido por la guerra sino por su condición de bastardo, que aunque con un padre de pega, nadie ha dejado de recordar y que le tiene amargado profundamente, sabiendo que a sus espaldas todos le desprecian.
La boda no cae muy bien para ninguno de los dos protagonistas, él acepta estar con ella porque a pesar de todo, Tess le gusta y ella busca una forma de escapar, pues teme el tipo de forma que empleara su esposo para tomar las tierras de Remmington y no quiere perjudicar a sus vasallos.
Lo que Tess no parece ver es que aunque su marido es rudo y tiránico con ella, también esta preocupado por su bienestar y divido por los sentimientos que empieza a despertar en él, temiendo que Tess empiece a gustarle demasiado como para no poder verla solo como una esposa que le engendre un heredero legítimo.
Cuando Tess llega a Montague, a pesar de la apariencia de obediencia, nota la rebeldía en el ambiente hacia Kenric, que realmente no es querido ni aceptado por la gente de Montague, que solo lo ve como un bastardo usurpador de la baronía de su medio hermano, hasta su medio hermana parece en pie de guerra con él, viendo su origen bastardo como el mal y dada la fama que carga Kenric, esto solo lo empeora.
Me llego a dar pena el protagonista, pues a pesar de ser un hombre fuerte físicamente, emocionalmente tiene el estigma de ser un bastardo, de cargar con algo de lo que no es culpable pero de lo que todos lo culpan y que en realidad lo que más desea en secreto es ser amado y aceptado por él mismo y no por un título o por miedo. Tess será la clave para su sustancial cambio, aunque también le pueda la desconfianza con ella porque nunca confía en él y siempre se le intenta escapar y al mismo Kenric le cuesta abrirse con Tess, temiendo que sea como los demás y le desprecie por su origen.
Lo que me falla es que el tiempo tiene un discurrir un tanto raro, luego algunas situaciones se alargan demasiado y el poder que maneja Tess sobre visiones podría haberse aprovechado mucho más. Una historia demasiado parecida a otras, aunque reconozco que si me ha gustado, pero hubiera agradecido algo que la hiciera distinta.
Una historia compleja con muchos sentimientos ocultos, miedos, resentimientos pasados y con amor que le costara surgir y que tendrá mucho más que enfrentar que a los villanos de la historia, pues sin duda sus máximos valedores y a la vez detractores serán Kenric y Tess.
Nota: 7,5/10
Datos de interés:
Autora: Elizabeth Elliot | Serie Remmington I
Título original: The warlord
Publicado originalmente en 1995
Publicado en España: 2007
Editorial: Nefer, C. Nefer
Vuelvo con la romántica medieval y con nueva autora, que ha tenido bastante calado con sus libros por estos lares.
Lady Tess logra escapar del cautiverio al que la sometía su padrastro, que pretende que se case con su hijo para así conservar el feudo de Remmington, con ayuda de un tío, Tess acabará conociendo y casándose con Kenric de Montague, un duro guerrero que se casa por mandato real. Tess no ve con buenos ojos esta boda y decide que cuando pueda escapara de ella, pues las historias que ha escuchado sobre su marido, le hacen pensar en su padrastro y su hijo, que son un par de animales.
Kenric es el hijo bastardo del rey, que caso a su amante antes de que ella le tuviera para darle un apellido de prestigio y una herencia acorde, ya que no podía reconocerlo como su hijo. Su padre adoptivo jamás lo acepto como hijo y hasta intento quitarlo de en medio para que heredara su verdadero hijo, pero de nada sirvió. Kenric es un hombre no solo endurecido por la guerra sino por su condición de bastardo, que aunque con un padre de pega, nadie ha dejado de recordar y que le tiene amargado profundamente, sabiendo que a sus espaldas todos le desprecian.
La boda no cae muy bien para ninguno de los dos protagonistas, él acepta estar con ella porque a pesar de todo, Tess le gusta y ella busca una forma de escapar, pues teme el tipo de forma que empleara su esposo para tomar las tierras de Remmington y no quiere perjudicar a sus vasallos.
Lo que Tess no parece ver es que aunque su marido es rudo y tiránico con ella, también esta preocupado por su bienestar y divido por los sentimientos que empieza a despertar en él, temiendo que Tess empiece a gustarle demasiado como para no poder verla solo como una esposa que le engendre un heredero legítimo.
Cuando Tess llega a Montague, a pesar de la apariencia de obediencia, nota la rebeldía en el ambiente hacia Kenric, que realmente no es querido ni aceptado por la gente de Montague, que solo lo ve como un bastardo usurpador de la baronía de su medio hermano, hasta su medio hermana parece en pie de guerra con él, viendo su origen bastardo como el mal y dada la fama que carga Kenric, esto solo lo empeora.
Me llego a dar pena el protagonista, pues a pesar de ser un hombre fuerte físicamente, emocionalmente tiene el estigma de ser un bastardo, de cargar con algo de lo que no es culpable pero de lo que todos lo culpan y que en realidad lo que más desea en secreto es ser amado y aceptado por él mismo y no por un título o por miedo. Tess será la clave para su sustancial cambio, aunque también le pueda la desconfianza con ella porque nunca confía en él y siempre se le intenta escapar y al mismo Kenric le cuesta abrirse con Tess, temiendo que sea como los demás y le desprecie por su origen.
Lo que me falla es que el tiempo tiene un discurrir un tanto raro, luego algunas situaciones se alargan demasiado y el poder que maneja Tess sobre visiones podría haberse aprovechado mucho más. Una historia demasiado parecida a otras, aunque reconozco que si me ha gustado, pero hubiera agradecido algo que la hiciera distinta.
Una historia compleja con muchos sentimientos ocultos, miedos, resentimientos pasados y con amor que le costara surgir y que tendrá mucho más que enfrentar que a los villanos de la historia, pues sin duda sus máximos valedores y a la vez detractores serán Kenric y Tess.
Nota: 7,5/10
Datos de interés:
Autora: Elizabeth Elliot | Serie Remmington I
Título original: The warlord
Publicado originalmente en 1995
Publicado en España: 2007
Editorial: Nefer, C. Nefer
lunes, 8 de julio de 2013
Una noche en tus brazos
Me dijo que cuidaría mi corazón con sumo cuidado. Naturalmente, mentía, pues fue una seducción muy ingeniosa y hábil... La noche que conocí a Vincent Sinclair, hijo del duque de Pembroke, fue la noche en que perdí el control. Jamás imaginé que yo, Cassandra Montorse, podía comportarme de un modo tan perverso y licencioso con un hombre al que apenas conocía. Pero en aquel aciago momento, sola en su carruaje, la pasión que sentía por él resultaba innegable, pese a saber que después de entregarme, probablemente jamás volvería a ver a mi amante. Hasta que un aciago secreto me llevó a su puerta... Siempre creí que el orgullo me impediría convertirme en la amante de cualquier hombre, sobre todo de un granuja como Vincent, a quien solamente le importa su herencia. No obstante, tengo una muy buena razón para continuar formando parte de su vida. Ojala no me sintiera tan tentada por Vincent...
Vincent siguiendo el plan de su perturbado padre, como ya hiciera Devon en el libro anterior, se ha buscado una prometida, la frívola Letitia que cumple con los requisitos para ser su esposa, así recibira parte de su herencia y no será desheredado ni él ni sus hermanos. Pero Vincent va a recibir una pequeña sorpresa: tiene una hija ilegítima.
Hace un año, Cassandra paso la noche más maravillosa de su vida, recientemente viuda se dejo seducir por Vincent y ahora tiene una hija suya, la razón de que reaparezca es que cree sufrir una enfermedad mortal y no desea dejar desamparada a su hija, así que se presenta en el hogar de los Sinclair y el reencuentro está lleno de reproches y nostalgia.
Aunque sigue la pauta marcada por el primer libro, dos protagonistas que se conocieron en el pasado y cuyo encuentro les marcó, él no cree en el amor y ella sí. No está a la altura de la entrega anterior, por muy buena madre que pueda ser Cassandra, como mujer la veo que se minusvalora y se deja llevar con facilidad por Vincent.
Además, no tiene mucho sentido que Cassandra le guarde rencor a Vincent por pasar una noche con ella y no volver a hacerle caso, él te aviso de como era y que no habría ataduras, no hubo engaños, entonces alma de cántaro ¿por qué te haces la ofendida? Que ya se que tienes una hija y lo que importa es su bienestar, pero la protagonista no piensa precisamente en su hija cuando recuerda la noche que vivió con Vincent, solo decepcionarse, estamos hablando de un libertino, ¿qué esperabas?
El caso es que Cassandra está decidida a solo pensar en su hija y detiene, al menos al inicio, todos los avances de Vincent que convencido de ser un amoral no le importa tener en casa de sus padres a su prometida, de la que huye constantemente por ser inaguantable, y luego marchar con Cassandra, a ver si la convence de ser su amante.
Vincent da pena, es un hombre que una vez conoció el amor, pero su prometida quería a su hermano, añadido a su trágica muerte, le destrozo por dentro y acabo con cualquier relación con su hermano Devon, está roto por dentro y lo peor es que no tiene visos de mejorar porque ya ha asumido que eso es lo mejor para él. La única vez que bajo un poco la guardia es con Cassandra, pero ahora comprometido con otra para satisfacer a su padre, no parece que pueda ofrecerle más que un puesto de amante.
No me gusta que Vincent tenga tan pocas escenas con su hermano Devon y que cuando al final se reconcilian, Devon no le cuente lo que si conto a Rebecca sobre su prometida, era algo importante para que Vincent pudiera dejar todo atrás. La pareja que forma con Cassandra, deja bastante que desear, que si ahora sí, que si ahora no, están siempre en un punto medio de indecisión sin pensar ni que es lo mejor para ellos ni sobretodo para su hija, no he visto mucho amor entre ellos.
No me ha gustado ni remotamente tanto como el anterior, empieza fuerte y se va deshinchando, a Vincent y Cassandra les falta algo como pareja y nunca lo encuentran. Se va preparando el terreno para la siguiente historia, que será la última y espero que suba el nivel de nuevo.
Nota: 5,5/10
Datos de interés:
Autora: Julianne MacLean | Hermanos Sinclair II
Título original: The mistress diaries
Publicado originalmente en 2008
Publicado en España: 2013
Editorial: Grupo Planeta, Esencia
Vincent siguiendo el plan de su perturbado padre, como ya hiciera Devon en el libro anterior, se ha buscado una prometida, la frívola Letitia que cumple con los requisitos para ser su esposa, así recibira parte de su herencia y no será desheredado ni él ni sus hermanos. Pero Vincent va a recibir una pequeña sorpresa: tiene una hija ilegítima.
Hace un año, Cassandra paso la noche más maravillosa de su vida, recientemente viuda se dejo seducir por Vincent y ahora tiene una hija suya, la razón de que reaparezca es que cree sufrir una enfermedad mortal y no desea dejar desamparada a su hija, así que se presenta en el hogar de los Sinclair y el reencuentro está lleno de reproches y nostalgia.
Aunque sigue la pauta marcada por el primer libro, dos protagonistas que se conocieron en el pasado y cuyo encuentro les marcó, él no cree en el amor y ella sí. No está a la altura de la entrega anterior, por muy buena madre que pueda ser Cassandra, como mujer la veo que se minusvalora y se deja llevar con facilidad por Vincent.
Además, no tiene mucho sentido que Cassandra le guarde rencor a Vincent por pasar una noche con ella y no volver a hacerle caso, él te aviso de como era y que no habría ataduras, no hubo engaños, entonces alma de cántaro ¿por qué te haces la ofendida? Que ya se que tienes una hija y lo que importa es su bienestar, pero la protagonista no piensa precisamente en su hija cuando recuerda la noche que vivió con Vincent, solo decepcionarse, estamos hablando de un libertino, ¿qué esperabas?
El caso es que Cassandra está decidida a solo pensar en su hija y detiene, al menos al inicio, todos los avances de Vincent que convencido de ser un amoral no le importa tener en casa de sus padres a su prometida, de la que huye constantemente por ser inaguantable, y luego marchar con Cassandra, a ver si la convence de ser su amante.
Vincent da pena, es un hombre que una vez conoció el amor, pero su prometida quería a su hermano, añadido a su trágica muerte, le destrozo por dentro y acabo con cualquier relación con su hermano Devon, está roto por dentro y lo peor es que no tiene visos de mejorar porque ya ha asumido que eso es lo mejor para él. La única vez que bajo un poco la guardia es con Cassandra, pero ahora comprometido con otra para satisfacer a su padre, no parece que pueda ofrecerle más que un puesto de amante.
No me gusta que Vincent tenga tan pocas escenas con su hermano Devon y que cuando al final se reconcilian, Devon no le cuente lo que si conto a Rebecca sobre su prometida, era algo importante para que Vincent pudiera dejar todo atrás. La pareja que forma con Cassandra, deja bastante que desear, que si ahora sí, que si ahora no, están siempre en un punto medio de indecisión sin pensar ni que es lo mejor para ellos ni sobretodo para su hija, no he visto mucho amor entre ellos.
No me ha gustado ni remotamente tanto como el anterior, empieza fuerte y se va deshinchando, a Vincent y Cassandra les falta algo como pareja y nunca lo encuentran. Se va preparando el terreno para la siguiente historia, que será la última y espero que suba el nivel de nuevo.
Nota: 5,5/10
Datos de interés:
Autora: Julianne MacLean | Hermanos Sinclair II
Título original: The mistress diaries
Publicado originalmente en 2008
Publicado en España: 2013
Editorial: Grupo Planeta, Esencia
viernes, 5 de julio de 2013
Una dama nunca miente
Lady Alexandra Morley tiene sus motivos para abandonar Londres durante un año y retirarse a un castillo en la campiña italiana. La acompañarán en su viaje su hermana menor Abigail, a punto de convertirse en una solterona, y su prima Lilibeth y su hijito, huyendo de la brutalidad de su marido. Las tres damas tienen la intención de leer a los escritores clásicos, para demostrarse a sí mismas que las mujeres también pueden dedicarse al estudio serio. Entretanto, el respetado científico Phineas Burke visita al duque de Wallingford y a su hermano lord Roland con una sorprendente proposición. Ha leído en el Times que un noble italiano debe abandonar sus posesiones durante un año y ofrece en alquiler su castillo. Burke, que necesita unos meses para probar el prototipo eléctrico con el que pretende participar en una carrera de vehículos a motor que se celebrará en Roma, conoce mejor que nadie la merecida fama de calaveras de los dos hermanos. Por ello les propone que lo acompañen durante doce meses de abstinencia y reposo, lejos de las mujeres. Una carambola del destino, o quizás la magia romántica del paisaje italiano, desbaratarán los estrictos planes de los seis viajeros, cuando la chispa del amor prenda entre lady Alexandra y Phineas Burke
Es de agradecer que en estos tiempos de crisis las editoriales no se rajen y apuesten por nuevas autoras del género romántico, como es el caso que me ocupa, este mejor o peor el libro, es un consuelo ver que no se abandona este género.
Ambientada a finales del siglo XIX, la historia narra la confluencia de tres hombres y tres mujeres en un castillo italiano, el cual ambos grupos han alquilado por un año. En esta primera parte se desgrana la historia de lady Alexandra y el científico Phineas.
La trama me recuerda mucho a "Trabajos de amor perdidos" obra de William Shakespeare, de hecho es un calco salvo por algunos detalles, como las verdaderas razones que llevan a algunos de los personajes a perderse en ese castillo. Alexandra huye de una situación económica no muy bollante, practicamente en la ruina, todo su futuro y el de su hermana, que depende de ella, deriva en que Alexandra consiga cierta información para mejorar la máquina de su sobrino, para ello debe pasar tiempo con Phineas, que está preparando su propio automóvil, en una época dominada aún por los equinos, un golpe de suerte podría hacerla muy rica. Alexandra quiere volver a la vida londinense que tan bien conoce como la anfitriona eficaz y hermosa de largas y distinguidas veladas con la flor innata de la sociedad.
Phineas es el hijo bastardo de una cortesana y a gracias a los amantes de ésta tuvo una educacion privilegiada, la cual ha aprovechado muy bien, ahora es científico y busca innovar diseñando un nuevo coche que permitira viajar sin caballos. Retirarse del mundanal ruido y arrastrar con él a un par de amigos, el duque y su hermano es su plan, estos, tocados en su orgullo, aceptan vivir sin mujeres y dedicarse al estudio durante un año. Lo que menos espera Phinn es toparse con Alexandra que le va a revolver un poco sus planes y de la que se va a enamorar como un loco.
Me ha gustado mucho el protagonista, un hombre inteligente, sensible, que a pesar de ser bastardo no tiene tal estigma y es bueno, nada libertino, un encanto de persona y que adoras desde casi el principio porque siempre es la voz de la razón con una ternura infinita.
Alexandra ve tambalearse todos sus planes al conocer en persona a Phinn y darse cuenta de lo distinto que es de todos los hombres que ha conocido, que si mucha cuna y posición, pero en comparación son unos patanes. Alexandra es el contrapunto del protagonista, anquilosada en rígidas normas, deseosa de repurar su posición en la sociedad, para lo cual hará lo que crea oportuno, tiene una bonita transformación aunque a veces se porte regular con el protagonista que es un amor.
Lo que no me ha gustado es que los primeros capítulos son muy lentos y que como la historia de Phinn y Alexandra transcurre en el mismo tiempo que la de los otros cuatro personajes, estos aparecen sin ton ni son cortando momentos tiernos y cómplices entre los protagonistas, es evidente que debían salir, para presentarles y que fueramos atisbando a quien le gusta quien o quien se ha reencontrado con su antiguo amor, pero las escenas están metidas con calzador rompiendo el ritmo natural de narración y estropeando el ambiente general del libro. Además algunos como lord Roland y Lilibeth tienen una presencia testimonial en libro y no solo es que no interactuen apenas con los demas, es que casi ni aparecen. Ah, y la apuesta que hacen al principio, que no aporta nada a la trama y además queda relegada y no se la vuelve a nombrar. Otra tontería.
No esta mal para ser un primer libro, la decisión de poner las tres historias en el mismo plano temporal es arriesgada y no le sale del todo bien, pero aplaudo que se quiera dar algo distinto al lector, ahora toca ver la historia de lord Roland y la prima de Alexandra.
Nota: 6/10
Datos de interés:
Autora: Juliana Gray | Romances a la luz de la luna I
Título original: A lady never lies
Publicado originalmente en 2012
Publicado en España: 2013
Editorial: Plaza & Janés
Es de agradecer que en estos tiempos de crisis las editoriales no se rajen y apuesten por nuevas autoras del género romántico, como es el caso que me ocupa, este mejor o peor el libro, es un consuelo ver que no se abandona este género.
Ambientada a finales del siglo XIX, la historia narra la confluencia de tres hombres y tres mujeres en un castillo italiano, el cual ambos grupos han alquilado por un año. En esta primera parte se desgrana la historia de lady Alexandra y el científico Phineas.
La trama me recuerda mucho a "Trabajos de amor perdidos" obra de William Shakespeare, de hecho es un calco salvo por algunos detalles, como las verdaderas razones que llevan a algunos de los personajes a perderse en ese castillo. Alexandra huye de una situación económica no muy bollante, practicamente en la ruina, todo su futuro y el de su hermana, que depende de ella, deriva en que Alexandra consiga cierta información para mejorar la máquina de su sobrino, para ello debe pasar tiempo con Phineas, que está preparando su propio automóvil, en una época dominada aún por los equinos, un golpe de suerte podría hacerla muy rica. Alexandra quiere volver a la vida londinense que tan bien conoce como la anfitriona eficaz y hermosa de largas y distinguidas veladas con la flor innata de la sociedad.
Phineas es el hijo bastardo de una cortesana y a gracias a los amantes de ésta tuvo una educacion privilegiada, la cual ha aprovechado muy bien, ahora es científico y busca innovar diseñando un nuevo coche que permitira viajar sin caballos. Retirarse del mundanal ruido y arrastrar con él a un par de amigos, el duque y su hermano es su plan, estos, tocados en su orgullo, aceptan vivir sin mujeres y dedicarse al estudio durante un año. Lo que menos espera Phinn es toparse con Alexandra que le va a revolver un poco sus planes y de la que se va a enamorar como un loco.
Me ha gustado mucho el protagonista, un hombre inteligente, sensible, que a pesar de ser bastardo no tiene tal estigma y es bueno, nada libertino, un encanto de persona y que adoras desde casi el principio porque siempre es la voz de la razón con una ternura infinita.
Alexandra ve tambalearse todos sus planes al conocer en persona a Phinn y darse cuenta de lo distinto que es de todos los hombres que ha conocido, que si mucha cuna y posición, pero en comparación son unos patanes. Alexandra es el contrapunto del protagonista, anquilosada en rígidas normas, deseosa de repurar su posición en la sociedad, para lo cual hará lo que crea oportuno, tiene una bonita transformación aunque a veces se porte regular con el protagonista que es un amor.
Lo que no me ha gustado es que los primeros capítulos son muy lentos y que como la historia de Phinn y Alexandra transcurre en el mismo tiempo que la de los otros cuatro personajes, estos aparecen sin ton ni son cortando momentos tiernos y cómplices entre los protagonistas, es evidente que debían salir, para presentarles y que fueramos atisbando a quien le gusta quien o quien se ha reencontrado con su antiguo amor, pero las escenas están metidas con calzador rompiendo el ritmo natural de narración y estropeando el ambiente general del libro. Además algunos como lord Roland y Lilibeth tienen una presencia testimonial en libro y no solo es que no interactuen apenas con los demas, es que casi ni aparecen. Ah, y la apuesta que hacen al principio, que no aporta nada a la trama y además queda relegada y no se la vuelve a nombrar. Otra tontería.
No esta mal para ser un primer libro, la decisión de poner las tres historias en el mismo plano temporal es arriesgada y no le sale del todo bien, pero aplaudo que se quiera dar algo distinto al lector, ahora toca ver la historia de lord Roland y la prima de Alexandra.
Nota: 6/10
Datos de interés:
Autora: Juliana Gray | Romances a la luz de la luna I
Título original: A lady never lies
Publicado originalmente en 2012
Publicado en España: 2013
Editorial: Plaza & Janés
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