Lady Alexandra Morley tiene sus motivos para abandonar Londres durante un año y retirarse a un castillo en la campiña italiana. La acompañarán en su viaje su hermana menor Abigail, a punto de convertirse en una solterona, y su prima Lilibeth y su hijito, huyendo de la brutalidad de su marido. Las tres damas tienen la intención de leer a los escritores clásicos, para demostrarse a sí mismas que las mujeres también pueden dedicarse al estudio serio. Entretanto, el respetado científico Phineas Burke visita al duque de Wallingford y a su hermano lord Roland con una sorprendente proposición. Ha leído en el Times que un noble italiano debe abandonar sus posesiones durante un año y ofrece en alquiler su castillo. Burke, que necesita unos meses para probar el prototipo eléctrico con el que pretende participar en una carrera de vehículos a motor que se celebrará en Roma, conoce mejor que nadie la merecida fama de calaveras de los dos hermanos. Por ello les propone que lo acompañen durante doce meses de abstinencia y reposo, lejos de las mujeres. Una carambola del destino, o quizás la magia romántica del paisaje italiano, desbaratarán los estrictos planes de los seis viajeros, cuando la chispa del amor prenda entre lady Alexandra y Phineas Burke
Es de agradecer que en estos tiempos de crisis las editoriales no se rajen y apuesten por nuevas autoras del género romántico, como es el caso que me ocupa, este mejor o peor el libro, es un consuelo ver que no se abandona este género.
Ambientada a finales del siglo XIX, la historia narra la confluencia de tres hombres y tres mujeres en un castillo italiano, el cual ambos grupos han alquilado por un año. En esta primera parte se desgrana la historia de lady Alexandra y el científico Phineas.
La trama me recuerda mucho a "Trabajos de amor perdidos" obra de William Shakespeare, de hecho es un calco salvo por algunos detalles, como las verdaderas razones que llevan a algunos de los personajes a perderse en ese castillo. Alexandra huye de una situación económica no muy bollante, practicamente en la ruina, todo su futuro y el de su hermana, que depende de ella, deriva en que Alexandra consiga cierta información para mejorar la máquina de su sobrino, para ello debe pasar tiempo con Phineas, que está preparando su propio automóvil, en una época dominada aún por los equinos, un golpe de suerte podría hacerla muy rica. Alexandra quiere volver a la vida londinense que tan bien conoce como la anfitriona eficaz y hermosa de largas y distinguidas veladas con la flor innata de la sociedad.
Phineas es el hijo bastardo de una cortesana y a gracias a los amantes de ésta tuvo una educacion privilegiada, la cual ha aprovechado muy bien, ahora es científico y busca innovar diseñando un nuevo coche que permitira viajar sin caballos. Retirarse del mundanal ruido y arrastrar con él a un par de amigos, el duque y su hermano es su plan, estos, tocados en su orgullo, aceptan vivir sin mujeres y dedicarse al estudio durante un año. Lo que menos espera Phinn es toparse con Alexandra que le va a revolver un poco sus planes y de la que se va a enamorar como un loco.
Me ha gustado mucho el protagonista, un hombre inteligente, sensible, que a pesar de ser bastardo no tiene tal estigma y es bueno, nada libertino, un encanto de persona y que adoras desde casi el principio porque siempre es la voz de la razón con una ternura infinita.
Alexandra ve tambalearse todos sus planes al conocer en persona a Phinn y darse cuenta de lo distinto que es de todos los hombres que ha conocido, que si mucha cuna y posición, pero en comparación son unos patanes. Alexandra es el contrapunto del protagonista, anquilosada en rígidas normas, deseosa de repurar su posición en la sociedad, para lo cual hará lo que crea oportuno, tiene una bonita transformación aunque a veces se porte regular con el protagonista que es un amor.
Lo que no me ha gustado es que los primeros capítulos son muy lentos y que como la historia de Phinn y Alexandra transcurre en el mismo tiempo que la de los otros cuatro personajes, estos aparecen sin ton ni son cortando momentos tiernos y cómplices entre los protagonistas, es evidente que debían salir, para presentarles y que fueramos atisbando a quien le gusta quien o quien se ha reencontrado con su antiguo amor, pero las escenas están metidas con calzador rompiendo el ritmo natural de narración y estropeando el ambiente general del libro. Además algunos como lord Roland y Lilibeth tienen una presencia testimonial en libro y no solo es que no interactuen apenas con los demas, es que casi ni aparecen. Ah, y la apuesta que hacen al principio, que no aporta nada a la trama y además queda relegada y no se la vuelve a nombrar. Otra tontería.
No esta mal para ser un primer libro, la decisión de poner las tres historias en el mismo plano temporal es arriesgada y no le sale del todo bien, pero aplaudo que se quiera dar algo distinto al lector, ahora toca ver la historia de lord Roland y la prima de Alexandra.
Nota: 6/10
Datos de interés:
Autora: Juliana Gray | Romances a la luz de la luna I
Título original: A lady never lies
Publicado originalmente en 2012
Publicado en España: 2013
Editorial: Plaza & Janés

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