Catherine Dunnan se ve sumida en la más desoladora soledad cuando envían a su marido a la guerra. Sólo la firme promesa que se hicieron mutuamente de escribirse con regularidad la mantiene esperanzada. A muchos kilómetros de distancia, el coronel Montcrief, redacta largas y apasionadas cartas para la esposa de un joven oficial suyo, Harry Dunnan. Lo que ninguno de los dos imagina es que el coronel se va a acabar enamorando de la fascinante dama con la que mantiene correspondencia. Desgraciadamente Harry muere y cesan las cartas. Un año después, Montcrief aún no ha sido capaz de olvidarse de aquella mujer. Pasado un tiempo, el coronel regresa a Inglaterra para recibir los más altos honores. Allí, se ve irresistiblemente atraído por la desgarradora belleza de la mujer que por carta había cautivado su corazón, pero resulta evidente que aún está completamente destrozada por el dolor de la pérdida de su marido. Decidido a conquistar su amor y a redescubrir a la dama de la que un día se enamoró, Montcrief decide casarse con Catherine. De este modo espera ayudarla a superar su duelo. Pero, ¿cómo le corresponderá ella cuando descubra su secreto?
Si todos los libros de esta autora son tan magníficos como este entonces tengo que ponerme con el resto de sus obras ya, ¡que gran hallazgo!
Catherine es una joven recién casada que ha tenido que ver como su marido, con el que llevaba casada solo un mes, se marchaba al frente a luchar, en plena guerra inglesa contra los franceses por el territorio de Canadá, las cartas que recibe le muestran como es su marido y poco a poco se va enamorando de él, cuando llega la noticia de la muerte de Harry en el frente, Catherine se sumirá en una profunda desesperación por su amor perdido.
El coronel Moncrief se ha encargado de redactar las cartas para la mujer de Harry, primero por compasión, pues este no le presta atención a su esposa y se dedica a jugar e ir con mujeres, sabiendo lo importante que es tener a alguien al que contarle sus cuitas en el frente de batalla y a que a la vez le alegre su triste estancia allí, Moncrief se ha ido enamorando de la autora de las cartas, su alma solitaria ha encontrado su gemela, pero cuando Harry muere y la guerra termina la correspondencia cesa y Moncrief vuelve a casa, a Escocia, donde piensa rehacer su vida como nuevo duque de Lymond. Pero alguna clase de impulso le lleva a ir a conocer a la mujer de Harry de la que se ha enamorado inevitablemente. Pero se lleva una sorpresa al verla convertida en un despojo humano que solo sabe hablar de Harry y de las cartas que le escribía, así toma la decisión de casarse con ella y ayudarla a superar su pena.
Bueno, bueno, que gran novela, que historia más bonita, conmovedora y triste. Me ha gustado casi todo de ella y digo casi todo porque hay algunos flecos por ahí que no me terminan de cuadrar. Moncrief sin duda es lo que más me ha gustado de la historia, me he quedado colgada totalmente de él. Es un hombre que lleva catorce años luchando fuera de casa, sabiendo que como hijo menor no le iba a tocar nada, así que decidió forjarse un futuro, aislado de su padre, demasiado estricto y también de su hermano, que le veía como un crío que solo estorbaba. Moncrief creció como un niño solitario y luego se marcho al ejército y ahora que vuelve se siente un extraño en su nuevo hogar, pues muertos su padre y hermano, ahora él es el dueño de todo, título incluido. Moncrief es un hombre recto, justo, honorable, que jamás dejaría su deber a un lado, pero también es un hombre hambriento de afecto y precisamente buscando algo de eso y también mitigar su soledad le llevo a escribir esas cartas a Catherine, cuando regresa la curiosidad que le provoca poner rostro a la mujer con la que se ha carteado le lleva a ir a su casa, donde la haya ida, medio muerta por tomar láudano, viendo que no cuenta con nadie que se ocupe de ella y temiendo por su vida, la toma por esposa mientras ella esta semiinconsciente y se la lleva a su nuevo hogar, Balidonough, donde espera sacar a la luz la mujer que se veía reflejada en las cartas.
La lucha de Moncrief no solo es con su esposa, que no se acostumbra a su nuevo estado civil y que sigue sin querer desterrar a Harry de su vida, lo cual hace que Moncrief pierda la esperanza por momentos, pues el hombre del que ella esta enamorada, el que evoca con las cartas, no es Harry sino el mismo. Los celos, el miedo y sobretodo el amor hacen una lucha en la vida de los protagonistas para que de ellos surja un nuevo futuro. Moncrief también debe imponerse como el nuevo duque, las consecuencias de la revuelta jacobita aún se dejan sentir en Escocia y en su hogar, allí su cuñada se convierte en un acicate para que el tenga que intervenir y sobretodo para que Catherine vaya adoptando su nuevo papel como duquesa y se acostumbre a ser la que manda.
Catherine empieza siendo un personaje muy gris, cansada de vivir y aferrada a unas cartas que son su único nexo con el amor que había descubierto hacia su marido, pero ahora se siente perdida y sus deseos de vivir están bajo mínimos. Pero se ve obligada a reaccionar cuando descubre que se ha "casado" con Moncrief, aunque heredera de una fortuna que le dejo su padre, no es comparable con ser la nueva duquesa de Lymond y tener que ocupar un lugar preponderante en la gran mansión de su esposo. Esposo con el que no quiere tener relaciones porque no se siente preparada. Al principio me pareció muy timorata, ha sido engañada, aunque las intenciones de Moncrief no fueran malas, y le cuesta dejar atrás a Harry, aunque vaya descubriendo que él no era precisamente el héroe inmaculado que ella pensaba. Por suerte se da cuenta del gran marido que le ha tocado en suerte y va abriéndose a él, Moncrief sabe que debe ir con cuidado con ella, pero esta tan enamorado que la agonía para él es mayúscula. Me gusta mucho la escena en la que Catherine se da cuenta de lo atractivo que es su marido, lo atento y buena persona y sobretodo del deseo que le despierta y se pregunta como fue tan tonta de no aprovechar antes el tiempo con el.
Lo que no me gusta es la trama de intriga, para mi sobra, creo que la historia se sostiene perfectamente sin este elemento, porque bastante tienen con el secreto de las cartas y sobretodo con la complicada relación que va naciendo entre Moncrief y Catherine. Además me molesto mucho cierto personaje, que sabe que alguien quiere hacer daño a la protagonista y no dice nada, por un lado porque le tiene odio y por otro porque no se atreve y en el fondo se siente agradecida, es un quiero y no puedo. Cuando Catherine le pregunta porque no le contó nada, siendo que tenía sospechas claras de quien habia perpetrado los accidentes, el personaje le dice tan tranquilamente que "no creía que me fueras a creer", ¿en serio? Y encima Catherine se queda conforme con la respuesta como si fuera de lo mas normal que alguien sepa que te quieren matar y no lo diga, siquiera por remordimiento, encima cuando ese alguien es muy cercano a ti y has depositado tu confianza en esa persona. Pues Catherine perdona a este personaje y aquí no ha pasado nada. No me ha gustado y no lo he visto tampoco lógico. Yo no me lo hubiera tomado tan tranquilamente, la verdad.
Es una historia que aunque esta narrada de una forma pausada sin forzar los acontecimientos se me ha hecho muy corta, es un libro con una gran profundidad pero que a la vez es ágil y que atrapa a quien lo lee.
Nota: 8,5/10
Datos de interés:
Autora: Karen Ranney | Independiente
Título original: Till next we meet
Publicado originalmente en 2005
Publicado en España: 2008
Editorial: Talismán

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