Con sus brillantes ojos violetas, su determinación, y su belleza oculta bajo las apagadas ropas de una sirvienta., Blaise St. James prefiere escapar de su vida llena de privilegios antes que casarse con algún caballero inglés insensible, por muy adecuado que éste sea. Pero en el momento en que se topa con Julian Morrow, el Vizconde Lynden, queda atrapada bajo su hechizo. Con su cabello dorado, el rostro y el físico de un Adonis, y un carisma que sólo se puede conseguir con el dinero y el hecho de haber nacido en una familia de alta alcurnia, es indudable que está frente a un auténtico aristócrata. Y, aunque su alma sufre por las cicatrices emocionales que le dejaron la guerra y la traición de una mujer, sus penetrantes ojos azules hablan de una pasión que contradice su sangre nobiliaria. Muy pronto, Blaise se estremece ante su simple contacto y responde indefensa a sus ardientes besos. Él desea tenerla –tanto si se trata de la inocente fugitiva que afirma ser, como de la experimentada seductora que él sospecha que es–, pero la proposición que le hace no es la que un caballero le haría a una dama...
De vuelta de la guerra con Napoleón en España, Julian se encuentra con Blaise. Ambos huyen de algo que no les gusta: él no ha logrado aliviar la culpa de la muerte de su esposa y ella escapa de un matrimonio no deseado.
Julian marcho a la guerra esperando limpiar su conciencia allí, todos en su hogar, sus conocidos y amigos le culpan de la muerte de su mujer, la cual le estaba siendo infiel. Julian espera quizás morir en el campo de batalla. Pero vuelve con una cojera y una cicatriz en la cara, pero no es suficiente, la culpa de lo ocurrido sigue ahí. Antes Julian era un hombre muy distinto, divertido y extrovertido pero ahora los remordimientos han cambiado su ser por completo.
Blaise es huérfana y se encuentra a cargo de una tía, su padrastro cansado de sus salidas de tono, la puso bajo su tutela y su tía quiere casarla cuanto antes con un inglés, hombres que la protagonista considera criaturas frías e indiferentes, así como su padrastro. Como durante años mantuvo contacto con unos gitanos amigos de su padre, un americano interesado en la etnia gitana, ahora se ha escapado para irse con ellos, porque ella por conveniencia no quiere casarse, quiere un matrimonio como el que tenían sus padres.
Blaise no es ni descarada ni nada que se le parezca, es una mujer que ha crecido fuera de los convencionalismos de la época, con más libertad que otras mujeres y que es valiente en buscar lo que ella quiere de verdad y no dejarse mangonear por nadie, en este punto no cambia para nada, más bien cuando Julian aparece se lo graba a fuego.
Es Julian quien sufre un cambio de personalidad casi de continuo, al principio es cierto que se le ve atormentado, pero cuando conoce a Blaise parece que surge el Julian que era antes, es más simpático con ella, seductor, a veces hasta encantador con tal de conseguirla como amante. Pero los secretos que ambos se guardan les llevaran a acabar casados y con una relación muy complicada. Y es estando casados donde Julian da otro giro, se muestra frío, hasta a veces cruel con Blaise, se entiende que este enfadado porque ella le mintió y no le dijo quien era de verdad sino que pertenecía a la tribu de los gitanos, pero de todos modos Julian exagera un poco.
La primera parte con el encuentro de los personajes, su estancia en el campamento gitano y el asedio de Julian para que Blaise caiga con él, se hace un poco largo, hay bastante paja. La segunda es mucho más interesante, tiene algo más de chicha. Ver como evoluciona la relación de los protagonistas, como Blaise, tan perseverante, no se rinde en luchar por su matrimonio y por su marido. Y resolver el misterio en torno a la muerte de la primera mujer de Julian también será una trama importante, porque es este hecho el que, al fin y al cabo, mantiene en la oscuridad al protagonista y hace que su nuevo matrimonio no funcione como es debido, porque él esta enamorado, se le nota en varios momentos, pero a veces es muy incoherente con lo que siente y hace. También es cierto que da pena el pobre, porque se ha acostumbrado a que todos le culpen y cuchicheen sobre que hace y que no, que no cree que merezca la pena hacer algún intento por cambiar esa desfavorable opinión sobre su persona porque nadie le creerá, menos mal que tiene a Blaise para ayudarle.
Historia pasable, tiene algunos momentos bastante buenos incluso, buenos protagonistas, aunque el podría haber estado mejor, tiene unos altibajos que a veces te sacan de la historia de lo extremo que es, entretenida sin más.
Nota: 6,5/10
Datos de interés:
Autora: Nicole Jordan | Independiente
Título original: Touch me with fire
Publicado originalmente en 1993
Publicado en España: 2007
Editorial: Grupo Planeta, LaRomantica Booket

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