El aristócrata inglés Morgan Scott, conocido como El Diablo, atacaba sin piedad a todas las naves que cruzaban el océano Atlántico buscando vengarse por los cinco años de brutal cautiverio que había pasado a bordo de un barco español. Cuando su barco abordó el Santa Cruz, encontró la ocasión perfecta para llevar a cabo esa venganza: una inocente dama española, recién salida del convento, cuyo cuerpo podía hacer suyo para de ese modo humillar a su gente. Pero pronto Morgan se encontró dividido entre el deseo de venganza y la pasión que ella le provocaba. La vida de Lucía Santiago cambió de forma traumática cuando su padre le informó que había acordado su matrimonio con el poderoso gobernador de Cuba, y que por lo tanto tenía que dejar el convento en el que había vivido. Su situación no mejoró con el repentino abordaje que sufrió su barco en aguas del Caribe. Pero aunque temía por su suerte a manos de aquel poderoso y temible pirata, Lucía luchaba contra el desbordante deseo que él le inspiraba. Por más que se estuviera haciendo pasar por monja, las encendidas emociones que sentía entre los fuertes brazos de Morgan eran cualquier cosa menos santas, y fueron consumiendo la cólera que los separaba hasta que no tuvieron más remedio que rendirse a sus sentimientos...
La historia empieza con un pequeño prólogo en el que el protagonista Morgan, jura venganza contra todos los españoles, piensa hacerse a la mar en cuanto le sea posible para así vengar sus cinco años de cautiverio y la muerte de su familia. Ambientado en la época isabelina, en la parte en la que más enconado estaba el odio hacia los españoles y con la Armada Invencible de Felipe II acechando se desarrolla la historia.
Morgan es un hombre con cicatrices tanto física como mentales, al que no le tiembla la mano cuando ve aparecer un barco español. Su odio hacia ellos no tiene límite, al menos hasta que aborda el barco en el que va Lucia. Morgan se nos presenta como un hombre de recursos, sumamente atractivo y con un gancho magnífico con las mujeres. Cuando ve a la protagonista no duda en que la tendrá primero por su venganza, todo español que pilla lo machaca de tal o cual forma, y porque nada más verla, la desea.
Lucía es una joven de carácter apasionado, el cual su padre, más pendiente de sus hermanos, intento aplacar metiéndola en un convento, ella se siente a gusto ahí, hasta piensa que podría tomar los habito y lo piensa aún más cuando el padre se "acuerda" de ella y decide que se va a casar con el gobernador de Cuba. La crítica que se hace del uso de las mujeres como objetos de intercambio por parabienes no es nueva pero siempre esta bien verla. El padre no se hace eco de los deseos de su hija y la manda sin miramientos al Caribe. Sera en este viaje donde Lucía, que se había calmado estando con las monjas, vuelva a su ser al conocer a Morgan. La atracción es inmediata, el es del todo inadecuado para ella: quiere aprovecharse de su virtud, es inglés, es un pirata y arrogante a más no poder. La protagonista muestra su ingenio al usar la religión como escudo ante él, se disfraza de monja y proclama ante el serlo y cada vez que el intenta ir más lejos con ella, Lucía se pone a rezar fervorosamente para bajarle la libido, si bien es cierto que Lucía por ser la época que era y ser española es muy devota, pero no es una beata atontada, tiene carácter y es lista.
Aunque el interés que sienten el uno por el otro es muy grande muchas cosas les separan, pero será el afán vengativo contra lo español que guía a Morgan lo que les pondrá las cosas más difíciles. Además de la negación del deseo por parte de ella y los problemas que tendrán por el camino.
El odio de Morgan por los españoles queda bastante explicado, la perdida de su familia y el maltrato que sufrió, peor que a un animal, han endurecido a Morgan. Ha vivido tanto tiempo para la venganza que cuando Lucía se presenta ante el, con su inocencia y su encanto que lo vuelven loco, Morgan siente zozobrar todo en lo que había basado su existencia pero acostumbrado a un modo de pensar, le cuesta mucho, muchísimo dejarlo de lado.
En esta historia ella es más luchadora por el amor de ambos, aunque llegue un punto que se harte de la indecisión de él, la desea y no la quiere fuera de su vida pero a un tiempo lucha con sus convicciones y le dice cosas muy feas. Hay que reconocer que, el momento en el que el comprende que su amor por Lucía ha rebasado con mucho su odio y plan de venganza contra los españoles es muy bonito.
Por si fuera poco entre tanto vaivén sentimental e ideológico, la familia de ella por una parte y la reina inglesa por la otra no les van a poner las cosas fáciles tampoco, la historia tiene pocos momentos de paz, los protagonistas siempre se ven inmersos en problemas, trampas y demás. A destacar a Stan, el amigo de Morgan, que más que un amigo parece su ángel de la guardia, siempre le esta sacando de un montón de líos, además es la voz de su conciencia respecto a Lucía, intentando abrirle los ojos para que reconozca que se ha enamorado de ella.
Trama interesante y además en una época, finales del XVI, de la que creo que no había leído nada y me ha sorprendido y me ha gustado bastante. Lucía y Morgan forman una pareja muy apasionada, aunque a él le cueste un mundo dejar de lado su odio y a veces sea un intransigente.
Nota: 8/10
Datos de interés:
Autora: Connie Mason | Independiente
Título original: Taken by you
Publicado originalmente en 1996
Publicado en España: 2010
Editorial: Editorial Pàmies, Phoebe

No hay comentarios:
Publicar un comentario