lunes, 19 de noviembre de 2012

Amar a un caballero

Durante cinco años, Ariane de Claredon se ha preparado obedientemente en el arte de ser una perfecta dama para casarse con el vasallo más leal del Rey Henry, el temido caballero normando Ranulf de Vernay, el Dragón Negro. Pero ahora el destino ha querido romper sus sueños de la manera más cruel posible. Su padre ha sido acusado de traición a la Corona, y Ranulf regresa a Claredon no como su prometido… sino como conquistador. Habiendo sobrevivido a un terrible pasado, Ranulf conoce muy bien cuáles son las argucias que las mujeres de noble cuna utilizan… y no quiere confiar en la regia y desafiante belleza con la que ha estado comprometido. Sin embargo, a pesar de que ha protegido su destrozado corazón con una armadura impenetrable, ella consigue que su alma arda con un fuego abrasador. Y aunque él ha llegado para reclamar sus tierras y su cuerpo como botín, es el poderoso Dragón el que terminará rindiéndose a la orgullosa y apasionada Ariane y al amor que puede cicatrizar todas sus heridas



Ariane no solo tiene que soportar que se acuse a su padre de traidor sino que su prometido retorna a ella como su captor y nuevo señor de las tierras de la muchacha. Ariane es una mujer orgullosa, leal y que sabe muy bien quien es y a quien debe pleitesía y a quien no. Así que cuando Ranulf se presenta allí con toda la prepotencia del mundo, ella opta por rebelarse como mejor puede.

Ranulf lucho durante años para ser reconocido por su padre como hijo legítimo, ya que su madre tuvo varios amantes, cobrándose su padre en Ranulf tal traición. Así que el tiempo y las penas lo han endurecido contra todo, hasta que da con Ariane. No confía en las mujeres nobles porque ve en ellas un reflejo de su madre, traidoras de sus votos, ambiciosas y mentirosas. Pero se prometió años atrás a Ariane, pensando erróneamente que era una jovencita sin carácter y que podría moldearla a su antojo y no tendría problemas para que ella hiciera lo que él quisiera y además obtendría su heredad. Ahora que ha recuperado sus tierras y que es uno de los favoritos del rey, ve inviable el matrimonio, porque tiene un miedo irracional a la traición y digo irracional porque al principio se entiende, los recuerdos de su pasado son muy dolorosos, no tuvo nadie que descargara la culpa de sus hombros diciéndole que no era suya, pero el protagonista llega a un punto que se pasa de desconfiado.

Ariane lucha con lo que tiene: una fe inquebrantable en la inocencia de su padre y una fuerza de llevar años y años soportando el peso de ser la castellana del castillo con todo lo que eso conlleva. Por más que Ranulf busca minar su resistencia, Ariane se mantiene en pie.

No me gusta nada que cuando ella se niega a rendirle el castillo, él hable pestes de ella por no hacer caso a su prometido. A ver, alma de cántaro, en cinco años no has asomado la cabeza por allí ni te has comunicado con ella de ningún modo, ¿de verdad esperas lealtad por su parte cuando no has hecho nada para merecerla? Y más cuando Ranulf ha decidido que el compromiso es nulo, se contradice con gran facilidad. Además, por más que ella hace para ganárselo, porque la pobre se acaba enamorando de él, Ranulf no hace más que desconfiar de ella todo el tiempo, ve traiciones por todas partes, es muy paranoico aunque ella luego demuestre que se equivoca, una y otra vez, él sigue en sus trece. Es muy terco y le cuesta muchísimo confiar en ella.

Al libro le sobran varias páginas, el último capítulo antes del epílogo se lo podría haber ahorrado perfectamente porque es una redundancia que llega a aburrir. Mucho tira y afloja, ella queriendo que la acepte como esposa y él desconfiando todo el tiempo. Tienen escenas bonitas como la del bosque o cuando él la ayuda con cierto asunto, pero la verdad es que Ranulf con esa forma de ser suya, que en parte no es culpa de él, sino del par de padres horribles que tuvo la mala suerte de tener y le han dejado marcadísimo, acaba dejando un resultado agradable en la forma pero ciertamente agridulce en el fondo. Ariane se entrega por completo y Ranulf es muy cabeza dura y le cuesta lo suyo confesarse y al final, parece que lo hace más porque ella no quiere ceder sino, más parece que le mueve el orgullo que el amor.

Una historia algo regular, con menos páginas y menos desconfianzas del protagonista hubiera estado mucho mejor, la época medieval está bastante bien reflejada. La relación de los protagonistas es tormentosa no solo en el sentido pasional sino muy conflictiva, de nuevo culpa de Ranulf, Ariane merecía una pareja menos obsesionada con la traición.


Nota: 6,5/10

Datos de interés:
Autora: Nicole Jordan | Independiente
Título original: The warrior
Publicado originalmente en 1995
Publicado en España: 2007
Editorial: Grupo Planeta, LaRomántica Booket

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