Después de ignorar a su prometida durante una década, a Lord Blake Sherwell no le queda más remedio que reclamarla, puesto que ha sido el propio Rey quien se lo ha ordenado. A regañadientes, va al castillo escocés donde reside la muchacha. Pero una vez allí, descubre que ésta se ha fugado a un convento. La Escocia de finales del S. XIV no es un lugar adecuado para una mujer sola, así que Blake se dispone a seguir a su prometida con el fin de protegerla... y es ahí cuando comienza la aventura. Seonaid —que desde pequeña se ha entrenado en el manejo de la espada gracias a su padre y a su hermano— tratará de despistar tanto a los hombres de su padre como a los de su futuro esposo, con el fin de que no logren alcanzarla antes de que llegue al convento. Pero con esta táctica lo único que consigue es avivar el interés de Blake, que a partir de ese momento se tomará la persecución mucho más en serio de lo que en un principio tenía previsto
En esta entrega veremos que paso con Seonaid cuando se marcho del castillo Dunbar, algunos sucesos de este libro transcurren a la par que hecho acaecidos en el anterior libro, así que hay algunos huecos que son rellenados.
Seonaid tuvo un papel secundario en la anterior entrega para presentárnosla un poco, gracias al matrimonio de su hermano, quien puso como condición que se solucionara la espera de años de su hermana por su prometido, ahora Seonaid sabe que Blake está en camino, pero no se lo piensa poner fácil.
Blake es conocido como el ángel en la corte, donde todas las mujeres se morían por sus favores debido a su atractivo fisico y a sus destrezas en el ambito sexual. Blake no quería cumplir el compromiso y dejo que pasaran los años. Su prometida no era el problema sino que el deseo de no desposarse. Pero ahora el rey ha hecho valer el contrato que su padre y el de su prometida firmaron y si no quiere quedarse sin la parte de las tierras que su padre prometió sino cumplía con el contrato, Blake a de casarse. Al llegar le dicen que su novia se ha marchado a un convento y que no tiene intención de casarse con él. Blake ve la oportunidad de anular el compromiso si Seonaid cede, así que va al convento.
Seonaid sabe que su prometido ira a buscarla, lo que el pobre ingenuo no sabe, es que Seonaid esta rabiosa por los años de espera que tuvo que soportar, además de la pena e incluso la burla de la gente al ver que Blake no venía por ella, lo que más le molesta es que Blake haya decidido venir porque le "obligan" como si ella fuera tan horrible que nadie la querría como esposa. Ahora ha decidido devolverle la pelota y darle esquinazo una y otra vez para que él sepa lo que ella sintió. Asi que cuando Blake se presenta en el convento, Seonaid está preparada para volver a huir las veces que sean necesarias. Además con las destrezas más de un hombre que de una mujer, Seonaid está dispuesta a luchar espada en mano si es necesario.
El protagonista que desde el inicio me había parecido un arrogante, presumido e idiota, me acabo dando pena por las veces que Seonaid se le escapa, además cuanto más intenta ella huir, más se empeña Blake en ir tras ella y casarse, resulta que ser que el que una mujer le rechace y huya de él es lo que necesitaba como motivación, a veces el protagonista parece hasta masoquista, porque menudas perrerías le hace Seonaid.
Y la verdad que llego un punto en que me canse de tanto corre que te pillo, es que Seonaid se escapa unas cinco veces o más, sin exagerar. Después de las tres primeras y viendo que Blake ha captado el mensaje y que está dispuesto a cumplir y además se lo has hecho pasar mal y le has humillado teniendo que irte a buscar de un lado para otro, ¿por qué no lo dejas ya? Cuando parece que Seonaid ha entrado en razón y vuelven a Dunbar para la boda, otra vez le vuelven las ganas de escaparse y eso que ya esta loquita por Blake, no lo entiendo. Se pasa medio libro escapándose y eso lo hace repetitivo y aburrido.
Luego como esta excusa se había agotado y ya están casados, a Seonaid le entran ganas de ser más femenina, es cierto que ciertas cosas si las podría pulir, por ejemplo esa manía de colocarse pantalones, que si es muy cómodo pero por la época es anacrónico. Además Blake acepta estupendamente que ella vista así cuando se vuelven a Inglaterra, que digo yo, que muy bien que el protagonista acepte a Seonaid como es. Pero no entiendo como espera la autora que en pleno medievo y viviendo como van a vivir en Inglaterra, lejos del sitio donde Seonaid se crió donde estaban acostumbrados a verla con pantalones, se vayan a quedar tan panchos viendola con esas fachas. ¿En verdad espera que eso cuele?
Historia muy inferior a su predecesora, tiene algun momento bueno, pero la trama no me ha enganchado y los protagonistas tampoco tienen una historia de amor para echar cohetes. Quizas la culpa es mía por esperar que fuera una historia tan buena como la anterior. Pasable.
Nota: 5/10
Datos de interés:
Autora: Lynsay Sands | Serie Deed II
Título original: The chase
Publicado originalmente en 2004
Publicado en España: 2009
Editorial: Suma de Letras, Manderley

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