Lady Isabella Stirling reside en Bowhill Park, en el campo escocés de Selkirk, haciendo penitencia por un pecado que casi arruinó a su familia. Durante cinco años ha estado condenada a un matrimonio sin amor y recluida en la finca donde poco más tiene que hacer que atender su jardín de rosas. Con su esposo ausente durante meses y pocos visitantes, Bella lleva una existencia solitaria, reprimiendo las pasiones que arden en lo más recóndito de su alma. Entonces su prima llega para visitarla y le sugiere algo realmente escandaloso: debe buscarse un amante. Y aunque ella se niega rotundamente, pronto aparece por allí el señor Gideon Rosedale… que durante dos semanas estará a su servicio. Disfrutando de lo que pretende que sea un coqueteo inofensivo, Bella se ve superada por la embriagadora presencia de Gideon. Y cuando al fin le permite satisfacer sus deseos, descubre que ha hecho algo impensable: se ha enamorado de él.
El tema que se trata en este libro me pareció lo bastante original como para darle un buen vistazo. Porque nunca había leído un libro romántico sobre un prostituto.
Bella vive recluída en una casa de campo en Escocia desde que se caso hace cinco años, su única compañía son los sirvientes, las ocasionales visitas de su prima Esmé le ayudan a levantar el ánimo pero ésta nota en su última visita que Bella está en un estado de melancolía a causa de la extrema soledad a la que la somete su esposo, que la visita poquísimo. Bella ha aceptado su penitencia por una indiscreción hace unos años y que provocó un matrimonio sin amor y que su hermano mayor le perdiera el respeto. La protagonista procura mantener una reputación sin mácula esperando que su hermano la perdone, pero no ha sido así. Bella acoje escandaliza la idea de su prima de contratar a un hombre que la visite y le haga sentir querida.
Gideon es un hombre que se dedica a la prostitución desde hace años, creció en el burdel en el que trabaja y sueña con dejar esa vida algún día y tener una familia y un hogar lejos de todo eso. La prima Esmé lo escoge como "regalo" para Bella y él parte a Escocia creyendo que será otro trabajo más. Gideon ha cultivado el placer, pero también una reserva que le permite mantener los sentimientos alejados de sus clientas, de hecho ni siquiera duerme con ellas para que no se creen una falsa sensación al respecto.
Cuando Bella ve que su prima ha desoído sus palabras, siente a la vez rechazo y deseo por su "invitado", después de años ignorando sus necesidades, Gideon se presenta ante ella como el perfecto caballero que siempre deseo y poco a poco se va abriendo ante él. El que Gideon siempre la tenga en cuenta, le preste atención y este pendiente de su más mínimo capricho va minando sus reservas y acaba por entregarse por completo, por desear que él se quede allí permanentemente.
Gideon siempre mantuvo las formas en su trabajo, sabe que para la sociedad es una lacra, un prostituto que se vende por dinero, algo que no es fácil de obviar, pero intenta no pensar en ello y regodearse en un futuro en el que pueda tener una vida distinta. Bella es distinta en todo, lo acoge con reserva y él comprueba que bajo su apariencia fría late una gran pasión, un deseo de ser amada y aceptada. Gideon, que es un encanto, poco a poco se deja arrastrar por una mujer que no lo trata simplemente como un mero objeto de placer sino que está interesada en el como persona.
La historia tiene su originalidad y la relación entre ellos esta bastante bien, el sexo me lo esperaba, no se puede contar una historia sobre un hombre dedicado a la prostitución y que no haya sexo, aunque este no aparece de inmediato, pero una vez lo hace, se vuelve algo tedioso, porque no hace más que caer en las mismas escenas una y otra vez. El amor entre ellos, aunque pueda entender porque se enamoran, no me termina de convencer. No siento que Bella se enamore de Gideon, sino que se enamora de como la trata. Bella se ha pasado casada cinco años con un hombre maltratador que la odia y su hermano la ignora porque arruino sus posibilidades matrimoniales, las cuales habrían solventado las deudas de la familia. Gideon en cambio es el primer hombre que no la juzga ni la cuestiona, que siempre está ahí para satisfacerla y escucharla. En mi opinión si no hubiera sido Gideon el hombre de "compañía" y hubiera sido otro el que la trata de esa forma se hubiera enamorado igual. No veo esa idea de que solo por ser esa persona surge el amor. De Gideon me lo creo más, es como tierno oso de peluche que quiere que alguien lo ame por algo más que ser un mero instrumento de placer.
El tema del hermano, bueno hermanos que aparecen muy avanzada la obra me ha indignado. El hermano la casa cuando la ve en actitud cariñosa con un mozo de cuadra, pero no se para a preguntarle nada y luego la ignora cuando ya esta casada. No se interesa por ella ni por como está y luego espera que Bella se haya portado de forma intachable durante todo ese tiempo y como no ha sido así, se enfada. El otro hermano también es para darle un bofetón por lo grosero que se pone, pero aun lo suyo tiene un pase porque piensa que Gideon se quiere aprovechar de Bella.
Un libro con temática original, entretenido, pero la historia de amor de sus protagonistas no me ha acabado de convencer, creo que se le podía haber sacado más jugo. Pasable.
Nota: 6/10
Datos de la autora:
Autora: Evangeline Collins | Los placeres del pecado I
Título original: Her ladyship's companion
Publicado originalmente en 2009
Publicado en España: 2011
Editorial: Grupo Planeta, Esencia

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