sábado, 1 de diciembre de 2012

El duque de las Highlands

Juliet White, nacida en la Colonias Americanas, viaja hasta Escocia para encontrar a su sobrina, la hija de su difunta hermana. En su búsqueda, llegará hasta el castillo del descarado y mujeriego Lachlan MacKenzie, duque de Ross. Allí se convertirá en la institutriz de las cuatro hijas ilegitimas del sensual escocés, todas concebidas en una corta y desenfrenada temporada en la Corte. Juliet sospecha que su sobrina es una de ellas pero no sabe exactamente cual. Así, se adentrará en el pasado familiar del duque para encontrar la respuesta a este misterio... Mientras, las niñas irán haciéndose un hueco en su corazón. Pero Lachlan no es un hombre capaz de dejar que una joven y hermosa mujer conserve la inocencia bajo su techo, y cuando se conviertan sus juegos de seducción en profundo deseo, intentará por todos los medios conquistar a Juliet. Ésta, a pesar de sus reticencias iniciales se verá incapaz de resistirse a los prohibidos placeres del hombre que sedujo a su hermana. No pudiendo oponerse al salvaje deseo, se sumergirá en un mar de pasiones, cuyas aguas quizás sean demasiado turbulentas para conducirla a una orilla segura. ¿Es un libertino empeñado en seducirla… o el noble que ganará su corazón?



Juliet llega a las Highlands en busca de su sobrina, que quedo huérfana al morir su hermana y en el camino va a hallar mucho más.

La protagonista se presenta como la nueva institutriz de las cuatro desmandadas hijas del duque de Ross. No sabe que su sobrina es una de las hijas del duque, aunque no tarda en descubrirlo y empeñarse aún más en llevarse a la niña de allí. Juliet se paso años esperando noticias de su hermana y cuando finalmente paso, resultó que había muerto. Juliet tiene un gran vacío, nunca ha tenido una familia como tal, así que al ver como el duque y las niñas son tan felices juntos no puede evitar pensar que ella está sola y desear pertenecer a su familia.

Lachlan protege a sus hijas con ferocidad, mantiene en secreto quienes son las madres de las niñas, a las que concibió en una escandalosa temporada en la corte inglesa. Lachlan es el clásico libertino y además escocés, con lo que tiene el genio a flor de piel, además es el jefe de su clan y se encarga de luchar por sus beneficios. Sus hijas han tenido muchas institutrices pero todas se han terminado marchando por una razón o por otra, la mayoría porque andaban más en busca de la cama de Lachlan que de educar a sus hijas. Las niñas son el talón de Aquiles de Lachlan que las adora. Juliet se presenta como aire fresco para el protagonista y sus hijas. Porque aunque tiene su objetivo allí, no duda en hacer su trabajo y enseñar a las niñas, a las que igual que a su padre, cambiará sus vidas.

El protagonista poco a poco queda hechizado por Juliet, no solo se preocupa de sus hijas y de quitarles los malos habito que han ido adquiriendo con el tiempo sino que no está dispuesta a caer con Lachlan. Cuanto más insiste el más intenta ella mantenerlo a raya y además ella aprovecha esa atraccion para intentar descubrir cual de las cuatro niñas es su sobrina. Lachlan sabe que Juliet oculta algo pero no puede evitar empezar a esperimentar sentimientos por ella. Juliet va superando todas las trabas que el había impuesto por sus anteriores relaciones con las mujeres.

Algo que me ha encantado del libro es que los protagonistas se dan cuenta de que están enamorados sin que hayan llegado a la parte carnal, se agradece eso, porque le da frescura a la historia. Lachlan siente que ya no puede vivir sin Juliet, ha traído calidez a su vida, el amor, algo que él deseaba por encima de todo en una mujer. Ella representa todo lo que Lachlan quería de una mujer y mucho más, porque adora a sus hijas y se preocupa muchísimo por ellas. Mientras que Juliet, que se mostraba firme al inicio de obtener lo que había ido a buscar, siente como sus defensas caen, Lachlan y sus hijas son todo lo que una mujer como ella, que siempre ha querido una familia, necesita y desea, pero la promesa que se hizo de llevarse a su sobrina lejos y otra a la familia para la que trabaja, le atan las manos y llega a un punto en que no sabe que hacer. Además se le plantea una cuestión moral porque, por lo que ella sabe, su hermana mantuvo relaciones con Lachlan y ella no quiere terminar igual.

La historia tiene ciertos altibajos, hay partes que están alargadas sin ninguna razón pero en general el libro es entretenido por presentar varios focos: la relación que poco a poco establecen Lachlan y Juliet, el misterio de quien será la sobrina de Juliet y también la lucha entre ingleses y escoceses, en la que Lachlan deberá mediar sino quiere que hechos del pasado vuelven a ocurrir. El conflicto entre Lachlan y un inglés, Neville, antiguo amigo suyo será otro punto a tener en cuenta, porque tiene mucho que ver con la causa de Juliet en tierras escocesas y también el problema entre escoceses e ingleses.

Libro entretenido, unos protagonista interesantes, aunque él tiene unos altibajos bastante marcados y le toca a Juliet lidiar con ellos, que cabezota es el hombre pero a la vez que buen padre. El choque entre ingleses y escoces es bastante interesante aunque me hubiera gustado que se hubiera ahondado más en el.


Nota: 7,5/10

Datos de interés:
Autora: Arnette Lamb | Clan MacKenzie I
Título original: Highland rogue
Publicado originalmente en 1991
Publicado en España: 2009
Editorial: Ediciones Pàmies, Phoebe

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