Lady Marianne no creía posible que su vida pudiera empeorar aún más. Pero eso fue antes de encontrarse en las agrestes tierras altas de Escocia, país de indómitos bárbaros, y de hallarse prometida a un viejo y decrépito escocés. Sin embargo, cuando un apuesto y temerario guerrero llamó a su puerta, sintió que sus plegarias habían sido escuchadas. Adair Mac Taran llegó en son de paz, pero una sola mirada a la bella muchacha que tenía ante sí le bastó para
perder la cabeza. La seductora dama normanda lo atraía como el canto de una sirena... de cuyo hechizo no quería ser rescatado. Pronto, el osado hijo del jefe del clan Mac Taran juró librar a Marianne de un matrimonio sin amor... y convertirla en su esposa
Pérdida de tiempo absoluta fue la lectura de este libro, aparte de no aportar nada al género romántico nos regala uno de los protagonistas más calzonazos que he visto nunca en romántica.
Marianne recibe la noticia de su compromiso con un viejo lord escocés como un mazazo. Ahora vive en Escocia y como normanda no se acostumbra al clima frío y lluvioso del país, lo que menos quiere es casarse con un viejo solo porque su hermano quiere establecer alianzas. Así que decide escaparse, aunque no sabe que las cosas no van a salir como ella esperaba.
Adair es el hijo del jefe de los MacTaran, acude con su padre a las tierras que su rey le ha concedido a Nicholas, el hermano de Marianne, desde el primer momento Adair se queda prendado de Marianne y tras saber que la van a casar con un enemigo de su clan y que ella no quiere casarse, decide por su propia cuenta y riesgo llevársela de allí desencadenando toda una serie de acontecimientos.
Que rollo de libro, de verdad, si llego a saber lo mucho me que iba a aburrir o lo poco que iba a empatizar con sus personajes me habría ahorrado el tiempo perdido. No solo es que las actitudes de los personajes en varios tramos del libro sean ilógicas, sino que además tiene varias situaciones ridículas que te sacan por completo de la historia.
La gran pega de esta historia es su protagonista, Adair es un hombre impulsivo, con menos cerebro que un mosquito que al lado de la protagonista, que no se lo discuto tiene agallas, queda muy desdibujado. Marianne es una mujer resuelta que no esta dispuesta a que nadie maneje su futuro, es ella la que maneja a los demás. Cuando Adair la rescata estupidamente, porque ella no le había pedido ayuda y de hecho la rechaza una y otra vez ante un protagonista que es un completo alcornoque, decide actuar y casarse con Adair al ver su reputación deshecha por el escocés. Adair, muy sumiso él, acepta enseguida y esto es lo más increíble, cada vez que discuten, como cualquier pareja, su padre le regaña como a un niño y sea culpa de él o no, se tiene que disculpar siempre con Marianne, cada vez que veía que le tocaba agachar la cabeza y disculparse me preguntaba porque no llevaba también bombones, flores y una serenata ya que estaba, patético de verdad. Adair es un crío con cuerpo de hombre, al que van manejando alternativamente su padre y Marianne sin que él tenga ni voz ni voto y eso que va a ser el sucesor de su padre, menuda la que les espera a los del clan, pobrecicos míos.
Luego la autora nos intenta colar una trama de intriga en la que hay gente del clan que no quiere a Adair como jefe, si es que es normal, no hace más que crear problemas para su gente en vez de solucionarlos. Aquí estoy con los malos que quieren tomar el poder del clan, en el sentido de que al menos no se equivocan al decir que Adair sería un pésimo líder. El problema es que la intriga no dura nada porque enseguida la autora mete una escena donde vemos quienes son los confabuladores, con lo cual cuando llega el momento de que salgan a la luz y revelen sus planes a todos, no te sorprendes porque ya sabes quienes son y cuando van a actuar. En mi opinión desperdiciar de esta manera la única baza para que al menos el libro fuera potable es estúpido.
Por supuesto que cuando sale a la luz el complot contra Adair, él sin sangre de nuestro protagonista no se lo esperaba porque se supone que todos los escoceses son buenos y no traicionan a su clan, ¡anda ya! En cambio, Marianne, si se olía algo porque al menos tiene más inteligencia que Adair e incluso intenta advertirle, pero Adair que es tonto perdido ni caso. Llega un punto en que es Marianne la que toma las riendas para recuperar lo que le pertenece a su marido, porque él ni para eso sirve, tal es así, que hasta el propio Adair dice que Marianne parece la jefa del clan más que él, ¿acaso lo dudas alma de cántaro?
Un aburrimiento de libro, la historia de amor ni la considero porque no merece la pena y el protagonista es para echarle de comer aparte, un horror de historia. No creo que vuelva a leer nada de esta autora si el resto de sus libros son tan mediocres como este.
Nota: 1/10
Datos de interés:
Autora: Margaret Moore | Serie Hermanos de armas I
Título original: Bride of Lochbarr
Publicado originalmente en: 2004
Publicado en España: 2006
Editorial: Harlequin

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