Todo empezó con una proposición inocente. Cuando su padre murió, dejándola sin un penique y sin perspectivas de futuro, Elizabeth Medford se enfrentó a una terrible posibilidad: el matrimonio con el infame Harold Wetherby. Su familia cree que es una gran elección, pero Elizabeth ha sido testigo de la naturaleza cruel de Wetherby y sabe que una vida con él sería una pesadilla. Si tan solo él no quisiera casarse con ella...pero para que eso sucediese, ella tendría que echar a perder su buena reputación y, a pesar de los errores cometidos por su padre, el nombre de Elizabeth nunca se ha visto manchado por el escándalo, hasta ahora... Ella trama un plan excelente. Elizabeth organizará su propia deshonra y así podrá escapar del compromiso, abandonando su antigua vida. El único problema es el hombre que ha elegido para que arruine su reputación, el irresistible Alex Bainbridge, duque de Beaufort. Él oculta secretos que hacen que Elizabeth Medford sea una mujer a la que debe evitar a toda costa, por el bien de los dos. Insiste en que no formará parte de este loco ardid...a pesar de lo tentadora que ella pueda resultar...
Yo como siempre voy a contracorriente, diré que este libro me ha gustado y bastante además, siendo una primera obra que creo está muy bien estructurada, los personajes son creíbles y lo que es mejor entendibles en sus acciones.
Elizabeth está siendo obligada por su madre a aceptar a su asqueroso primo, un hombre que ahora goza de una gran posición económica mientras que ella y su familia están en la ruina por culpa de su difunto padre, que era un jugador empedernido. A pesar de la fama de su padre y del escándalo de su muerte, Elizabeth tiene una reputación intachable y su primo, ansioso por codearse con la alta sociedad y por tenerla a ella en particular, no la va a dejar escapar. Así que Elizabeth trama un plan: perder su reputación. Y que mejor forma que hacerlo en los brazos del hombre que siempre la ha tenido encandilada: el duque de Beaufort.
Alex no puede creer que la encantadora Elizabeth le proponga que les vean juntos en situación comprometida para así quedar arruinada socialmente, sabe de los problemas de la familia de Elizabeth pero aún así se niega a ayudarla a cometer tal disparate incluso cuando ella le habla del prometido que le han buscado y más aún porque a pesar de todo, esta relacionado con la joven de un modo que ella no puede ni llegar a sospechar. Alex a pesar de sentirse atraído por ella, opta por portarse como un caballero y la rechaza.
Pero esto no va a detener a Elizabeth, que en vez de lloriquear por su suerte y asumirla como he visto en tantas otras protagonistas, toma una nueva decisión, sabiendo que era difícil que su plan con el libertino Alex saliera bien, opta por buscar un trabajo, a través de una amiga contacta con una dama que vive en el campo y quiere una institutriz, el destino de nuevo vuelve a jugar su baza y nuestra protagonista descubre que la mujer para la que trabaja es hermana de Alex. Elizabeth que ya casi se había acostumbrado a una vida sin lujos y a tener que trabajar, topa con el hombre del que siempre ha estado enamorada.
El protagonista no puede creer la "suerte" que ha tenido, pero ahora si quiere acercarse a Elizabeth. En este punto me pareció muy oportunista Alex, cuando Elizabeth era una dama de categoría no quería nada pero ahora que es institutriz en cambio no la deja ni a sol ni a sombra esperando conseguirla. No se le ocurre pensar en que si pone entredicho su honra, circularan rumores malintencionados y Elizabeth acabara en la calle, porque por muy buena que sea la hermana de Alex, no puede tener en su casa un modelo de conducta inadecuado para sus hijos.
Aún así, los protagonistas inician un romance que es el prolegómeno de más problemas, el casi prometido de Elizabeth, su primo Harold, no duda en emplear lo que sea para conseguirla poniendo en jaque a la madre y el tío de nuestra protagonista y la relación entre Alex y Elizabeth deja de ser un secreto, la joven acaba volviendo con el rabo entre las piernas a su casa, pues quiere enfrentar en persona lo que le espera y puesto que Alex no parece ya interesado en ella, Elizabeth hace de tripas corazón e intenta solventar los problemas en su hogar, pero de nuevo todo se complicara para ella.
Además esta el secreto que Alex guarda sobre la misteriosa muerte de su padre y que va a revolver más aún su complicada relación, el tema del padre está presente durante todo el libro. Alex habla pestes de él, mientras que Elizabeth a pesar de los defectos de su progenitor, guarda un cariño muy fuerte por él y solo se centra en los buenos momentos. Abrir los ojos a la realidad no será fácil para ella.
El uso de cierto personaje que crea problemas entre la pareja, un amigo de Harold, lo he visto metido con calzador, porque no se sabe muy bien porque hace las cosas ni porque se mete donde nadie le ha llamado, para luego desaparecer tal como vino. Es el punto negro de la historia.
Interesante libro, me gusta sobretodo como resuelven los protagonistas los malentendidos y como muchas veces ni dejan que se formen porque prefieren contarse la verdad, algo que se debería hacer más en las historias de romántica, Alex al principio de su relación con Elizabeth me cayó un poco gordo por preferirla solo de amante cuando se abrió tal posibilidad al descender la posición social de Elizabeth, aprovechandose de ella, luego por suerte mejora mucho aunque tenga miedo de perder a la protagonista por un turbo secreto. Bastante entretenido.
Alex no puede creer que la encantadora Elizabeth le proponga que les vean juntos en situación comprometida para así quedar arruinada socialmente, sabe de los problemas de la familia de Elizabeth pero aún así se niega a ayudarla a cometer tal disparate incluso cuando ella le habla del prometido que le han buscado y más aún porque a pesar de todo, esta relacionado con la joven de un modo que ella no puede ni llegar a sospechar. Alex a pesar de sentirse atraído por ella, opta por portarse como un caballero y la rechaza.
Pero esto no va a detener a Elizabeth, que en vez de lloriquear por su suerte y asumirla como he visto en tantas otras protagonistas, toma una nueva decisión, sabiendo que era difícil que su plan con el libertino Alex saliera bien, opta por buscar un trabajo, a través de una amiga contacta con una dama que vive en el campo y quiere una institutriz, el destino de nuevo vuelve a jugar su baza y nuestra protagonista descubre que la mujer para la que trabaja es hermana de Alex. Elizabeth que ya casi se había acostumbrado a una vida sin lujos y a tener que trabajar, topa con el hombre del que siempre ha estado enamorada.
El protagonista no puede creer la "suerte" que ha tenido, pero ahora si quiere acercarse a Elizabeth. En este punto me pareció muy oportunista Alex, cuando Elizabeth era una dama de categoría no quería nada pero ahora que es institutriz en cambio no la deja ni a sol ni a sombra esperando conseguirla. No se le ocurre pensar en que si pone entredicho su honra, circularan rumores malintencionados y Elizabeth acabara en la calle, porque por muy buena que sea la hermana de Alex, no puede tener en su casa un modelo de conducta inadecuado para sus hijos.
Aún así, los protagonistas inician un romance que es el prolegómeno de más problemas, el casi prometido de Elizabeth, su primo Harold, no duda en emplear lo que sea para conseguirla poniendo en jaque a la madre y el tío de nuestra protagonista y la relación entre Alex y Elizabeth deja de ser un secreto, la joven acaba volviendo con el rabo entre las piernas a su casa, pues quiere enfrentar en persona lo que le espera y puesto que Alex no parece ya interesado en ella, Elizabeth hace de tripas corazón e intenta solventar los problemas en su hogar, pero de nuevo todo se complicara para ella.
Además esta el secreto que Alex guarda sobre la misteriosa muerte de su padre y que va a revolver más aún su complicada relación, el tema del padre está presente durante todo el libro. Alex habla pestes de él, mientras que Elizabeth a pesar de los defectos de su progenitor, guarda un cariño muy fuerte por él y solo se centra en los buenos momentos. Abrir los ojos a la realidad no será fácil para ella.
El uso de cierto personaje que crea problemas entre la pareja, un amigo de Harold, lo he visto metido con calzador, porque no se sabe muy bien porque hace las cosas ni porque se mete donde nadie le ha llamado, para luego desaparecer tal como vino. Es el punto negro de la historia.
Interesante libro, me gusta sobretodo como resuelven los protagonistas los malentendidos y como muchas veces ni dejan que se formen porque prefieren contarse la verdad, algo que se debería hacer más en las historias de romántica, Alex al principio de su relación con Elizabeth me cayó un poco gordo por preferirla solo de amante cuando se abrió tal posibilidad al descender la posición social de Elizabeth, aprovechandose de ella, luego por suerte mejora mucho aunque tenga miedo de perder a la protagonista por un turbo secreto. Bastante entretenido.
Nota: 7,5/10
Datos de interés:
Autora: Allegra Gray | Independiente
Título original: Nothing but scandal
Publicado originalmente en 2009
Publicado en España: 2010
Editorial: Valery

No hay comentarios:
Publicar un comentario