Marcus Kincardine, un soldado notablemente feroz, lleva el tartán de su clan como símbolo de su herencia... y como recordatorio de la maldición que persigue a los de su sangre. Para deshacerse de este mal, la leyenda dice que Marcus debe casarse con una doncella guerrera de fábula con el cabello como el halo de un ángel, ojos del insólito color del brezo y un extraordinario don que la hace más formidable que cualquier ejército. Pero primero debe ganar la batalla más desesperada de su vida... la batalla por su mente, su cuerpo y su corazón. Lady Avalon d’Farouche no puede negar que posee todas las marcas que revela la leyenda de Kincardine, ni puede repudiar la extraña y mística intuición que le permite ver cosas que otros son incapaces de ver. Sin embargo, Avalon cree que sólo ella posee la llave de su destino... un futuro en el que ningún hombre la poseerá. De modo que, cuando Marcus Kincardine la atrapa para sus propios propósitos, Avalon nunca esperó que él provocara una pasión tan ardiente en ella. Con todo, ella se niega a sacrificar su alma para cumplir con la leyenda rindiéndose al deseo. Pero, ¿cuánto tiempo podrá negarle... y cuánto tiempo permitirá Marcus que lo haga?
¡Qué libro más aburrido! La sensación general es de como he podido acabar de leerlo sin morir en el intento, fuerza de voluntad, supongo.
Avalon tiene una historia detrás bastante truculenta, siendo niña unos sicarios mataron a su padre y lo intentaron con ella, su tío la rescato pero a cambio la hizo llevar una vida miserable, la razón es que estaba destinada a casarse con su hijo para acabar con cierta maldición que persigue a su clan, pero para ello debía cumplir ciertas condiciones. En plena adolescencia va a parar con otra familiar y de nuevo al inicio de la historia, un primo suyo la manda llamar y vuelve al que había sido hogar de su padre. Donde descubre que de nuevo están usándola como moneda de cambio y el primo la quiere casar con su hermano para no perder las tierras y el dinero que ella tiene como dote, el prometido original, Marcus, no esta de acuerdo y la secuestra para evitarlo. Avalon es como una veleta la van llevando de un lado a otro sin orden ni concierto.
Marcus al igual que Avalon también esta tocado por la desgracia, su padre, el que se lo hizo pasar tan mal a la protagonista, también fue muy duro con él, tanto que Marcus prefirió irse a las cruzadas. De donde ha vuelto con secuelas físicas y mentales. Casarse con Avalon es algo que tiene metido en la cabeza como un mantra, todo por la maldición de marras y esta seguro de que así va a ser, lo que Avalon piense no es algo que le importe.
Un libro aburrido no, lo siguiente, una vez Avalon está instalada en el clan de Marcus, la trama se estanca y no pasa absolutamente nada. Avalon se suponía que tenía espíritu de lucha, pero lo único que hace es decir que no se casa con Marcus y hacer mohines. Marcus por su parte dice estar interesado en ella como mujer y no solo por la maldición, pero en vez de cortejarla para que acceda a casarse con él, demostrándole que le importa, se pasa el tiempo pidiéndole matrimonio y sonriéndose seguro de que ella va a ceder. Y más cuando sabe que la protagonista tiene otro pretendiente y que podría acabar casada con él por medio de la intervención real y papal. Un disparate.
Los malos son de risa, no solo Avalon se le escurre al primo de entre las manos, sino que no mueven un dedo para conseguirla, si tan desesperado esta él y el hermano porque Avalon se case, no veo porque como en otras historias no toman el toro por los cuernos, te pasas el libro esperando que suceda algo, lo que sea. Pero es una espera inútil.
La pareja principal es descafeinada, sosa, sin química ni nada de nada, ¿que puede haber entre dos personas que no hablan, no se interesan por el otro? Una solo quiere escapar, aunque la única opción que ve es el convento y no le gusta, pero no tiene más sitios a los que ir y el otro está convencido de que ella se casara con él porque lo dice la maldición y punto.
Totalmente prescindible, es mejor no perder el tiempo con esta bazofia tan aburrida, lenta y sin sentido, con personajes más planos que una hoja de papel. La única sorpresa es ver quien es el malo malísimo real de la historia.
Nota: 1/10
Datos de interés:
Autora: Shana Abé | Independiente
Título original: The truelove bride
Publicada originalmente en 1999
Publicada en España: 2011
Editorial: Ediciones Pàmies, Phoebe

No hay comentarios:
Publicar un comentario