Sabrina esta muy poco interesada en su presentación en sociedad a pesar de que la amadrine la joven mas hermosa de Inglaterra, Ophelia Read. Tampoco un joven escoces, Duncan MacTavish, esta muy entusiasmado con Londres y menos cuando su abuelo le promete con la arpía de Ophelia la cual ha vilipendiado su persona ante toda la buena sociedad. En medio esta Sabrina, con la que conecta rápidamente y de la que se hace amigo. Justo cuando sus sentimientos por Sabrina están empezando a volverse mas serios un posible escandalo obliga a Duncan a casarse con Ophelia a menos que el verdadero amor pueda hallar milagrosamente el camino
Con este libro tengo más una visión negativa que positiva, la protagonista me gusta, me agrada su forma de ser, que sea tan divertida, tan alegre y que no se deje amargar la vida por bobadas aunque luego por el protagonista nos ande triste la pobre Sabrina. Es el protagonista en si mismo lo que no me cuadra en esta historia.
Sabrina es una chica de dieciocho años que se ve muy "normal" en comparación con el resto de debutantes, sobretodo con Ophelia que es un bellezón. Sabrina asiste a las fiestas resignada en que no va a atraer a ningún hombre porque estos priman el aspecto físico por encima de otras cualidades menos notables al ojo humano. Porque nuestra protagonista es una chica que siempre le encuentra el lado divertido a la vida, hace bromas y busca que los que están a su alrededor se sientan felices y relajados en su compañía, es una amor de mujer. En esa aura de tranquilidad y amistad se envuelve Duncan, al que conoce de casualidad. Duncan está enfadado porque la chica con la que su abuelo inglés le ha prometido es una arpía y no esta dispuesto a casarse con ella y menos después de ver que ella ha estado hablando mal de él. Y Sabrina con su particular forma de ver las cosas es su vía de escape.
Duncan se siente muy presionado por sus dos abuelos, el inglés y el escocés que no contentos con discutir entre ellos, no dudan en insistirle para que se case y les de un heredero que puede cargar algún día con las responsabilidades que ahora ostenta Duncan. En descargo de él, decir que toda la situación de ir a Inglaterra y buscar novia para tener hijos pronto es algo que le viene de sopetón y tiene que asimilarlo todo lo rápido que le permiten sus abuelos, que no dejan de ostigarlo, pero la forma como se comporta con la protagonista no tiene justificación.
Sabrina se empieza a enamorar de Duncan al poco de conocerle, es un chico muy guapo y amable con ella pero él no la ve de esa forma, es un oasis dentro de su compleja vida actual y punto. Ella, segura de que no habrá nada más por parte de Duncan, acepta su amistad, pero él se muestra muy egoísta, acaparándola todo el tiempo para desconectar sin pensar en lo que ella pueda necesitar o sentir.
El remate viene cuando su abuelo escocés le mete en la cabeza que un hombre y una mujer no pueden ser simplemente amigos y Duncan, que se deja llevar y traer por unos y otros, los abuelos, Ophelia, etc, para ser escocés tiene muy poco carácter, se lo cree y de golpe y porrazo empieza a mirar a Sabrina con otros ojos, supuestamente, porque sigue siendo para él un desahogo y eso es cuando se acuesta con ella, lo muestran como que los dos se dejan llevar por sus sentimientos, ella si, obviamente está enamorada y encantada de que pase lo que pasa con él, pero en cuanto a Duncan lo sigo viendo como un simple escape, no siento que realmente este enamorado ni siquiera atraído por Sabrina, una pena porque la chica es un encanto. El problema viene cuando alguien ve a Duncan en una situación "comprometida" con Ophelia y después de haber quedado libre de ella, porque viendo como es no se quiere casar, acaba de nuevo comprometido con ella para evitar el escándalo si esta persona habla y proteger el honor de ella y el lo acepta sin rechistar. No me gusta nada, ¿y Sabrina? Ella si ha quedado comprometida contigo ¿y la vas a dejar tirada porque nadie salvo tu y ella sabe lo que ha pasado entre vosotros dos? Si vas a ponerte en modo hombre de honor es con Sabrina con quien deberías serlo.
Al estar comprometido con Ophelia y recordando lo pasado con Sabrina, Duncan, por obra y gracia del espíritu santo, empieza a ver que tiene sentimientos muy fuertes por Sabrina. Pero en vez de dar un golpe en la mesa y decir que pasa de Ophelia por mucho escándalo que pudiera formarse y que prefiere a Sabrina, decide seguir adelante con la boda. En fin, que el chico no tiene nada de iniciativa ni carácter ni nada, es muy pavisoso el pobre.
Ophelia y sus "maldades" es otro punto a tener en cuenta, en este libro la odias pero ya de primeras se ve que puede haber en ella más tela para cortar de la que parece y sino que se lo pregunten a Raphael.
Me gusta muchísimo más Raphael que Duncan, se nota que ha tenido más recorrido en la vida aunque no es mucho mayor que el protagonista y cala muy rápido a Ophelia y a Sabrina, viendo a esta última como la chica perfecta para Duncan, aunque sería perfecta para cualquiera salvo para el botarate de Duncan, en mi opinión. Es Raphael el que decide buscar una solución para que Duncan no se tenga que casar con Ophelia, porque el imbécil este se ha resignado, sino fuera por el siguiente libro de esta trilogía, en el que Raphael es el protagonista de su propia historia, me hubiera encantado que se quedaran juntos Sabrina y Raphael, la camadería que tienen bien podía haber derivado en amor y tienen química. Una pena.
El protagonista desluce por completo la historia, la salvan Sabrina y Raphael con esa amistad tan maravillosa que surge entre ellos y la forma de ser que tienen. Duncan logra sin merecerlo mucho más de lo que debería, que te tengan que andar señalando otros la joya de mujer que te pierdes, que lástima. No se siente su "amor" por Sabrina, más bien parece que con lo del compromiso le de igual una que otra.
Nota: 4/10
Datos de interés:
Autora: Johanna Lindsey | Trilogía Reid I
Título original: The heir
Publicado originalmente en 2000
Publicado en España: 2002
Editorial: B Grupo Zeta, Amor y aventura

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