Tenía que seguir leyendo esta serie, aunque lo siga haciendo desordenadamente, ahora salto hacia atrás y me pongo con el segundo.
Brianna es una joven irlandesa con ideas muy claras del lugar de la mujer en el mundo, a pesar de vivir en plena época victoriana, Brianna se ha visto envuelta en el movimiento sufragista femenino y acaba entre rejas, para salvarla del escándalo y alejarla de el, su hermano Christopher se la lleva junto con su esposa a Egipto, pero si la protagonista creía que allí iba a estar tranquila, se equivocaba pues su llegada pone en funcionamiento un cúmulo de acontecimientos. El más importante de todos será la atracción que comenzara a sentir por el comandante Michael Fallon.
Michael dejo su pasado en Inglaterra hace 12 años, ahora comandante en jefe del ejercito británico en tierras egipcias se dedica a evitar la corrupción y la trata de esclavos, luchando como bien puede con el poder de los jefes egipcios que pretenden seguir con su estilo de vida particular. Cuando conoce a Brianna no se imagina que será un gran cambio en su vida y que se verá projectado de vuelta al hogar al descubrir que es el único heredero que queda del ducado de su familia.
Con este libro he tenido momentos, me gusta mucho la parte de Egipto aunque no dure tanto como yo pensaba. Allí, a pesar de los restrictivos que son los egipcios, Michael y Brianna se sienten libres al poder disfrutar de su romance, Brianna quiere disfrutar de la vida, fotógrafa consumada, ha encontrado en Egipto una válvula de escape, donde explorar y enriquecerse con su cultura, tan distinta a lo que ha conocido hasta ahora. Michael es para ella el epítome de la libertad, absoluta defensora de los derechos de la mujer, Brianna quiere experimentar pero tendrá que aceptar las consecuencias de sus actos cuando en ayuda de su amante, se descubra su relación amorosa y su hermano y Michael insistan en que se case.
La relación en Inglaterra entre los protagonistas ya es harina de otro costal. Michael debe volver a acostumbrarse a unos modos más aristocráticos y Brianna, aunque es una mujer rica y culta, dista mucho de tener los mimbres que se requieren para ser una buena duquesa. Ambos deben adaptarse a su situación y además bregar con sus propios sentimientos mientras una maraña de traiciones se cierne sobre ellos.
Lo que no me ha gustado es la poca interacción de Michael con su familia al regresar a casa. Lo de la madre es de juzgado de guardia, no me ha gustado nada el personaje ni he entendido sus razones. Tampoco comprendo como la cuñada de Michael y razón por la que él fue exiliado de Inglaterra, tenga los bemoles de decirle tranquilamente que no sabia si al volver Michael tendrían una oportunidad, ¿es qué para esta señora no hubo consecuencias? Se caso con el hermano, tuvo hijas con él y cuando Michael vuelve casado se le pasa por la cabeza que él pueda dejar a Brianna por ella... Eso por no hablar de la esposa de un amigo de Michael que le intenta meter ideas en la cabeza a Brianna, lo peor es que el esposo intenta disculparla ante Michael diciendo "es que ella era leal a tu hermano" ¿Y eso le da derecho a andar diciendo burradas que pueden arruinar un matrimonio? ¿Qué saca con eso? Este tipo de cosas me han sacado un poco de la historia, porque no me pegaban con lo que estaba viendo Es curioso además, que siendo Brianna irlandesa no se explote nada, dado que en una familia de rancio abolengo inglés como la de Michael no se ve con buenos ojos a los irlandeses.
Por lo demás ha sido una buena historia, me ha gustado la pareja, muy intensa, aunque esos ideales de Brianna nos llegan con cosas que cuenta no que hace, tampoco la he visto muy sufragista la verdad. Mejor que el otro libro, pero sigue teniendo unas cosas que no le van a la historia en lo más mínimo. A ver con cual de los otros dos que me quedan me pongo.
Nota: 7/10
Datos de interés: Melody Thomas | Serie Hermanos Donally II
Título original: Must have been the moonlight
Publicado originalmente en 2004
Publicado en España: 2008
Editorial: Plaza & Janés

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