Ryan Donally siempre ha adorado a Rachel Bailey desde
que eran niños, aunque la inteligente y hermosa muchacha siempre le vio como un pícaro camorrista. A pesar de ello, llegaron a mantener una amistad, pero, después de que Ryan se casase con la mejor amiga de Rachel, ésta se marchó de Inglaterra. Algunos años más tarde, Ryan quedó viudo y con una hija pequeña a la que cuidar. Rachel ocupa ahora un respetado puesto de responsabilidad al que pocas mujeres
de su época tienen acceso... mientras que Ryan ha prosperado, convirtiéndose en uno de los hombres más ricos y de mayor éxito. Su último objetivo es ganarse esa respetabilidad que les está negada en Inglaterra a aquellos con orígenes irlandeses, para lograrlo acaba de comprometerse con una joven de la alta sociedad inglesa. Pero el destino vuelve a unirlos de nuevo... y Rachel sigue tan enamorada de Ryan como el día en que se desapareció de su vida tras intercambiar unas palabras llenas de amargura. Sin embargo, Ryan ha seguido adelante con su vida y no está dispuesto a perdonarla. No obstante, no puede olvidar la declaración de Rachel y el beso compartido por ambos. Pero ninguno de los dos pueden permitirse el precio
que tendrían que pagar por un matrimonio al que se ven irremediablemente abocados... ¿será diferente esta vez, o la vida volverá a separarlos para siempre?
Autora nueva, aunque me molesta haber cogido un libro que era el tercero de cuatro, pero bueno, supongo que leeré algo más de ella, aunque este no me halla dejado del todo satisfecha.
Rachel es una mujer en un mundo de hombres, ingeniera, pues acudió a la universidad y accionista mayoritaria junto con otros dos socios de una empresa constructora, es una mujer que tiene muy claro lo que quiere hacer, pero que por su género se ve excluida, a pesar de su inteligencia y sus grandes capacidades. Harta de la situación, viaja a Londres desde su Irlanda natal para encontrarse con el hombre que siempre ha removido sus cimientos y por el que aén siente cosas muy fuertes: Ryan Donally.
Ryan se ha convertido en un hombre de éxito, dueño de una de las empresas punteras de Inglaterra, su pasado en Irlanda y su propio origen, costumbres y hasta religión (católica) han quedado atrás. Ryan se ha refinado pero sigue siendo un hombre ambicioso y luchador, que esta dispuesto a todo con tal de conseguir lo que quiere, así, se promete con la sobrina del hombre al que le "robo" la empresa que ahora preside, este es un aristócrata venido a menos que con tal de tener dinero y poder vendería su alma al diablo. Cuando todo parece ir en el rumbo que Ryan espera, aparece Rachel y con ella trae el pasado removiendo toda su vida.
El pasado y el futuro se entremezclan para Ryan y Rachel, se conocen desde la infancia, saben mucho el uno del otro y se tenían ciertos sentimientos que nunca dejaron salir, la boda de él con la mejor amiga de ella les distancia para siempre y más cuando ella muere y se dicen cosas muy duras y difíciles de olvidar. Pero los años pasan y el destino les vuelve a juntar, ¿lograrán aprovechar la oportunidad?
Lo que no me ha gustado de este libro es que el comienzo es lento, creo que no se necesitaba la mitad del libro para ponernos en situación, así que cuando la boda entre Rachel y Ryan llega ya estamos en la mitad del libro y entonces se supone que tendría que apurar para ir sacando las barreras que separan a los protagonistas y estos se den cuenta de que siempre han estado enamorados el uno del otro y que ya es tiempo de dejar el pasado atrás y vivir felices. Esto la autora lo hace a medias, no solo porque el hermano de Ryan, David que es cura, les casa porque le da la real gana sino porque los protagonistas, a pesar del matrimonio, viven cada uno a su aire y eso implica que se ven poco y hablan aún menos. Entiendo que no están conformes con la boda y que ambos piensan en anularla pero también es cierto que estos dos tienen una pasión cuando están juntos de aúpa.
Me ha gustado el carácter fuerte que no egoísta de Rachel, es una mujer con estudios pero a finales del siglo XIX y por muy dueña de una empresa que sea, es difícil por no decir imposible que pueda figurar como la ingeniera jefe, pero aún así ella lucha y lucha para mantener a flote la empresa que fundaron su padre y el de Ryan, porque es todo lo que tiene.
Ryan por su parte intenta alejarse de todo lo que suene a irlandés, no visita su tierra, se ha convertido al anglicanismo y su relación con su familia no es muy estrecha, a pesar de esto ellos le quieren y les importa él y su hija. La niña, la pequeña Mary Elisabeth es la que redime al protagonista, pues este la adora y busca por todos los medios que su hija sea feliz, además de que quiere evitarle el rechazo de la sociedad por ser de origen irlandés, de ahí su boda con toda una lady inglesa.
La trama de amor se mezcla con los intereses económicos, las empresas que regentan Ryan y Rachel, la de ella además es de ambos y él quiere liquidarla por no verla rentable, cosa que ella intentara evitar, estas partes a veces me resultaban confusas por mi desconocimiento en la materia, que si acciones, activos, socios y no se que cuantas cosas más, lo cual me sacaba de la historia totalmente porque me hacia un lío en la cabeza.
No esta mal la historia, ya era hora de que me pusiera con los irlandeses, aunque los escoceses siempre serán mis favoritos, sobretodo si son highlanders, pero me ha quedado con un regusto amargo por las pocas escenas románticas entre los protagonistas y la parte "técnica" de la historia, demasiados términos y embrollo que no era lo que a mi me interesaba leer.
Nota: 6,5/10
Datos de interés: Melody Thomas | Serie Donnelly III
Título original: A match made in scandal
Publicado originalmente en 2005
Publicado en España: 2008
Editorial: Plaza & Janés

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