Lady Angelina Dudley espera en una posada a que su hermano, el duque de Tresham, la recoja para escoltarla hasta Londres, donde será presentada en sociedad. Edward Ailsbury también viaja a Londres para asumir sus obligaciones como nuevo conde de Heyward, y al vislumbrar a aquella joven tan bella queda impresionado. Cuando aparece el notorio lord Windrow e intenta propasarse con ella, Edward interviene sin dudarlo. Este será el primero de una serie de encuentros entre Angelina y Edward, pues la familia de él, empeñada en buscarle esposa, ha decidido que ella es la candidata ideal. Angelina, por su parte, cree haber encontrado en este caballero decoroso y formal el complemento perfecto a su propia naturaleza impetuosa. Pero Edward siempre había dado por sentado que se casaría con Eunice, su amiga de la infancia. Convencida de que no puede aceptar una propuesta de matrimonio impulsada solo por el deber y de que Edward está enamorado Eunice, Angelina decide intervenir para que se case con su amiga... Sin embargo, un beso robado despierta algo poderoso e insospechado, y las cosas se complicarán todavía más. De pronto aparecerá el amor donde nadie lo espera
Tantas ganas tenía de leer este libro, que tuve que dejar a medias el segundo para ponerme con el, también porque su predecesor no me estaba gustando mucho, la verdad y tenía la intuición de que este en cambio me iba a encantar y me alegra no haberme equivocado.
Edward encara su nuevo papel como conde con toda la tranquilidad y responsabilidad que puede. Su hermano murió en un accidente producto de una alocada apuesta, siempre había sido alguien encantador pero a la vez irreflexivo y poco dado a considerar los sentimientos y deseos ajenos. Edward es todo lo contrario, tanto que puede parecer un estirado y un aburrido pero por supuesto esa solo es la superficie.
Angeline esta esperando su presentación en sociedad para poder alternar con sus pares y dejar de estar aislada, tal como había vivido en la casa de campo de su familia, sin padres ni hermanos a su lado. Pero Angeline no es una chica tímida sino una joven vivaracha que habla por los codos y que no teme llevar sombreros algo extravangantes simplemente porque estos le gustan. Aunque si guarda en su interior inseguridades que la hacen sentir fea y poco atractiva físicamente hablando para los hombres, sabe que es el partido de la temporada por su enorme dote y tiene claro el tipo de hombre con el que quiere casarse y que es justo el más opuesto a sus hermanos, unos libertinos de tomo y lomo.
Ese hombre será Edward, para Angeline surge el flechazo instantáneo, Edward es serio, educado y todo un caballero, es lo que Angeline siempre quiso y el conocerle justo en el momento en el que el salva su honor como dama, deja a nuestra protagonista en un estado de ensoñación hacia el hombre que se ha convertido de pleno derecho en el hombre de sus sueños.
Pero Edward tiene sus propios planes, aunque ha aceptado todas sus obligaciones como conde, entre las que se incluye buscar una esposa y tener herederos, no está dispuesto a que se le imponga a ninguna jovencita boba. Quiere casarse con una gran amiga suya, una joven inteligente y serena, que a pesar de ser una dama, no cuenta con el beneplácito de la familia de Edward por considerar que no esta a su nivel. Edward quiere un matrimonio de amistad, tranquilo y sin sobresaltos pero ya ha conocido a Angeline y sus vidas están destinadas a entretejerse lo quiera él o no.
Me ha encantado la historia, el rumbo que ha ido tomando, los encuentros a veces casuales a veces tramados por otros personajes que tienen Edward y Angeline. Tienen una gran química entre ellos, tanto cuando discuten como cuando se cuentan sus vidas.
Edward cree saber lo quiere en su vida, pero los cambios que esta ha dado, su familia y sobretodo Angeline, le harán ver que estaba equivocado y que ha hallado precisamente a la mujer de su vida en la persona más dispar en su carácter al de él. Basta con ver las escenas en las que aunque su amiga Eunice es una mujer intelectual con la que tratar temas de toda índole es con Angeline con quien se abre, a quien le muestra sus inseguridades, miedos y amargos momentos. Y a Angeline le pasa lo mismo.
Estamos ante una protagonista que es más inteligente de lo que ella cree, que más guapa de lo que ella piensa y también que es una gran mujer con un corazón que no le cabe en el pecho, que adora a sus hermanos incluso aunque ellos la dejaron sola en aquella casa de campo y no la visitaron apenas, que ama a un hombre que no parece sentirse atraído por ella y que decide por amor a ese hombre, procurarle la mujer que piensa que él quiere solo para que sea feliz. Me dio mucha pena Angeline cuando intenta hacerse a un lado y dejarle el camino libre a otra mujer, mientras finje que es feliz, que todo va bien pero por dentro esta deshecha.
Me ha encantado este libro, el primero me gusto mucho, pero este me ha dejado totalmente extasiada, esta mujer lo ha vuelto hacer, ha creado una historia de amor perfecta entre dos seres que no son perfectos pero que sin embargo si lo son el uno para el otro. Imprescindible.
Nota: 10/10
Datos de interés:
Autora: Mary Balogh | Amantes III
Título original: The secret mistress
Publicado originalmente en 2011
Publicado en España: 2013
Editorial: Random House Mondadori

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