Ella corría a toda velocidad cuando aterrizó estrepitosamente encima de un jadeante y estupefacto desconocido, era el hombre más guapo que nunca había conocido. El desconocido aturdido sólo veía la cantidad de niños huérfanos que tenía a su cargo, pero robó el corazón de Lauren Hill con un beso abrasador antes de irse. Lauren no podía decirle que era una condesa viuda que pasaba momentos de apuro. Trató de olvidarle hasta que se lo encuentra de nuevo en un baile en Londres. El hombre que la hechizo, con el que sueña desde entonces es un duque, está fuera de su alcance... y además está comprometido con otra mujer
Segunda entrega y mejora la primera, pero le sobran páginas para ser una historia mejor.
Lauren vuelve a casa desde Alemania, el hombre con el que se caso, un anciano ha muerto, negandose a aceptar el dinero de su herencia, la joven comprueba que las cosas en su viejo hogar no son nada halagüeñas. Intentando mejorar las condiciones de los huérfanos que tiene allí acogidos busca la forma de mantener la casa, un día conoce a atractivo hombre con el que entabla conversación, para ir poco a poco finjándose en él, pero él se marcha y Lauren termina aceptando las maquinaciones de su tío: ir a Londres y encontrar un hombre que la ayude a ella y a su hermano y por supuesto a su tío, a mantener Rosewood.
Alex es el duque de Sutherland, respetado y con mucho poder político, esta comprometido en matrimonio con una joven de alta alcurnia y cuenta con el apoyo del padre de esta en lo político para aprobar ciertas leyes que traerían mejoras. Alex se sorprende mucho cuando comprueba que la mujer que le encandilo en el campo es la misma condesa bávara de la que todo el mundo habla.
Enfrentados a la realidad de sus circunstancias personales, parece que Lauren y Alex no van a poder estar juntos, mucho les separa y poco parece mantenerlos unidos, aunque ese poco sea un amor que va surgiendo entre ellos cuanto más se ven. Algunos de los momentos más bonitos surgen de como buscan los protagonistas la oportunidad para estar juntos.
La sociedad se lanzara de cabeza a por Lauren, pues se puede aceptar a un condesa extranjera, aunque Lauren es inglesa, pero no que se quiera buscar un lugar mejor entre ellos, aunque ese tampoco es el objetivo de la protagonista. Todo esto vendrá de personajes maledicentes como la madre de la prometida de Alex, que no dudara en repartir chismes y habladurías para desprestigiar a Lauren.
Otro punto que me dejo mal sabor de boca es la prometida, Marlaine, al principio se la ve como una joven enamorada, la cual no sabe como comportarse para agradar a Alex. Luego cuando ve como Alex empieza a tener interés en Lauren y viendo por donde puede derivar eso, intenta defender lo que cree que es suyo y cuando el protagonista opta por el deber y pretende encontrar en su prometida esa mujer que desee tener al lado el resto de su vida, Marlaine se comporta como si le tuviera miedo, si es tu prometido y llevais como dos años con el compromiso y te vas a casar en nada ¿por qué te pones tan histérica cuando te toca? Si tanto defiende su futuro con Alex frente a Lauren, luego no entiendo porque se comporta como una mojigata atontada cuando Alex se le acerca, ¡que va a ser tu marido!. No me extraña que cuando Alex las compara, Marlaine siempre salga perdiendo porque es una sosa sin sangre en las venas.
Lo otro que me ha chirriado es la duración del libro, más de cuatrocientas paginas, las últimas ochenta o cien se las podría haber ahorrado, porque son pura paja para alargar. Que manía esta de montar bochinches donde no debe haberlos. Eso estropea mucho el libro, en vez de tener una historia mona, con algun malentendido, al final que te dan ganas nada más de que acabe, porque te estas aburriendo.
Nota: 6,5/10
Datos de interés:
Autora: Julia London | Granujas de Regent Street II
Título original: Wicket angel
Publicado originalmente en 1999
Editorial: Grupo Planeta, Esencia

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